Mañana, Mañana

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Saliendo de la casa de juanga tuve que llamarle a mi chófer para que me viniera a recoger, para mi suerte mi teléfono todavía tenía un poquito de pila, le llame y dijo que de inmediato venía por mi y yo le dije que en lo mientras yo le iba caminando, tardo como 15 minutos más o menos en llegar; en el transcurso del camino seguí pensando en lo que había pasado en la noche,como era posible que me tuviera ya la confianza la señora Castro como para pedirme que me quedara a dormir en la misma cama junto a ella y para que le ayudará a ponerse el vestido, para acabar no me explicaba lo que sentí, llegue a mi casa, subí a mi cuarto cerré la puerta y me quite la ropa, me puse mi bata y abrí las llaves de la regadera para poder llenar la tina y bañarme, con el agua caliente me relaje lo que y ya no me sentia tan tensa me metí completamente en la tina aguantando la respiración y me salí hasta el punto de ya no poder aguantarla, salí de la tina me coloque mi bata y me fui a cambiar poniéndome algo cómodo, cuando me estaba secando el cabello, recibo una llamada:

¿Buenas tardes?

-¿Buenas tardes? Soy la señora Verónica Castro, me comunicaría con la señora Ana Gabriel por favor?

Hay hola vero!

Hola Ana, perdón no te reconocí la voz

No te preocupes, a veces me suele pasar -solté una risa en ese momento

-Solo te hablaba para corroborar que si fuera tu número y registrarlo en mi directorio y también para darte las gracias por pasar la noche conmigo

No te preocupes, no fue nada, además me la pasé increíble a su lado señora Castro es una persona sumamente divina en aspecto de todo sentido

-Muchas gracias, tu también eres una persona increíble y muy bella, y te seré sincera...tienes un no sé que... que me da una tranquilidad y me pones feliz y parece que las horas no pasaran estando a tu lado y eso que te acabo de conocer en este poquito tiempo que llevamos, pero bueno... Me acordé que yo no te di mi dirección, tienes un papel en dónde anotarla?

Me quedé un momento en silencio y pensando en lo que me dijo...

-Ana? Aanaa? Sigues ahí?

Si ,si, perdón, déjame ir por la pluma y mi directorio para apuntado de una ves ahí, ahorita regreso no cuelgues...

Me fui rápidamente por mis cosas para no hacer esperar tanto tiempo a vero, y de inmediato regrese:

Bueno vero sigues aquí?

Si,sigo aquí, ya te lo puedo dictar?

Si a ver ¿dime?..... -Y me lo dicto

-Bueno ahora ya sabes dónde vivo por si gustas venir algún día y mi número de teléfono por si gustas marcarme

Gracias igualmente, ya sabes dónde vivo por si gustas igual venir a verme o tomarnos un café sabes que aquí tienes tu casa y mi número por si necesitas algo solo márcame, estaré para ti

Gracias, tengo que irme por qué tengo algunos pendientes, nos vemos, adiós

Adiós, cuídate mucho luego nos estamos viendo.... -y colgamos

Yo volví a lo mío y seguí secando mi cabello, después de un rato me fui a dormir un ratito ya que me había levantado temprano y ya no me pude seguir durmiendo, en el momento que toque mi cabeza la almohada me quedé profundamente dormida, cuando me desperté ví que ya había vuelto hacer de noche revise mi reloj y eran las 8:02 pm y me acordé que tenía que ir hablar con Alberto entonces rápidamente me levanté y le llame:

Hola Alberto

-Hola Ana, pensé que vendrías ese ratito a platicar conmigo sobre verito..

Si ya lo sé pero me quede bien dormida perdón, ¿mañana tienes tiempo para que podamos platicar bien?

-Si pero hasta la tardecita, ya como a las 5:30 me desocupado bien

Bueno.. entonces nos vemos mañana a esa hora, ¿oye? pero ¿voy o vienes? Y ¿en dónde nos vemos?

-Yo voy a tu casa anita, ya que me queda de pasó... ¿está bien?

Bueno....está perfecto nos vemos mañana

-Chao mi reyna....-y me colgo

Después de llamarle a Alberto baje a la cosina a hacerme algo de comer ya que desde ayer en la tarde no comía nada, cuando termine fui mi sala a buscar el abrigo de vero que me había traído, como si fuera un reflejo lo acerque a mi y lo olí, su perfume olía muy bonito, un aroma tan agradable y dulce y tenue que en automático en olerlo se me vino a la mente la bella cara de Verónica, su sonrisa, su tierna vos, sus preciosos ojos; me subí a mi habitación y en mi mano traía su abrigo, así que me dió por buscar la novela en la que están trabajando y por suerte la encontré y me puse a verla, después de que terminó apagué todo y nuevamente me fui a dormir

Simplemente Amigas Donde viven las historias. Descúbrelo ahora