Mes 2 Día 19

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Moonbyul, Chan, el entrenador Choi y el equipo entero de natación intentaron no reír cuando vieron a Seungkwan y a Mingyu aparecer en su mesa durante el desayuno, tarde, despeinados aún y con dos enormes sonrisas en sus rostros.

Pero no pudieron ocultar más su emoción cuando los vieron tomarse de las manos después del desayuno, mientras todos se dirigían a las habitaciones de nuevo para tomar sus cosas y comenzar a prepararse para la competencia.

–¡Lo sabía! –Gritó Moonbyul, abrazándolos a ambos con fuerza del cuello–. ¡Les dije a todos que ustedes hacían una increíble pareja y que terminarían juntos!

–No puedo esperar a ver la cara de los demás –dijo Chan, saltado con emoción a su alrededor, mientras el entrenador Choi le enviaba a su novio un mensaje emocionado y contándole la última actualización del chisme que los mantuvo despiertos un par de horas.

–No estoy preparado para las burlas de Jihoon sobre que había tenido razón todo este tiempo –suspiró Mingyu.

–No tienes de qué preocuparte –respondió Chan–. Su novia Moonbyul y su novio Joshua lo van a poder controlar.

–¿Ya andan por fin? –Preguntó Mingyu con incredulidad, mientras Chan era perseguido por la chica hasta su habitación, en donde ya no tuvo escapatoria.

–¡Entrenador Choi, sálveme! –El gritó de Chan se escuchó hasta donde estaba todos, el mayor sólo levantó unos segundo su mirada para después volver a dirigirla al teléfono en sus manos.

–¡Moon, no lo golpees hasta después de la competencia! –Gritó distraídamente.

Mingyu y Seungkwan entraron a su habitación mientras se reían por ese comentario y mientras aún escuchaban las carcajadas de Chan debido a las cosquillas que le estaban haciendo Moonbyul.

Media hora después todos volvieron a salir de sus habitaciones, con el uniforme del equipo de natación de la escuela, el bañador debajo de éste, y sus maletas con el equipo colgando de sus hombros.

Los 10 chicos y el entrenador se reunieron en medio del pasillo, y todos se vieron los unos a los otros, luciendo bastante nerviosos pero sin que la sonrisa de emoción desapareciera de sus labios. Incluso si las demás personas esperaban demasiado de ellos, no podían simplemente evitar que la emoción invadiera sus cuerpos.

Todos se habían esforzado demasiado, habían entrenado y ahora dejarían todo en la piscina con tal de ganar.

–Confío en ustedes, ¿de acuerdo? –Les dijo el entrenador, mirándolos a todos–. Sé que van a poder vencer a los demás equipos porque sus habilidades son asombrosas. Así que den todo de sí en la piscina, ¿de acuerdo? Démosles un gran show a todos los que nos estarán viendo.

Los demás asintieron con energía y entonces pudieron comenzar a caminar hacia la alberca de hotel.

Cuando por fin entraron al lugar se dieron cuenta de que todas las personas que había en las gradas eran más del doble de las que jamás habían visto durante los entrenamientos en la preparatoria. Además de eso, los banderines alrededor de toda la piscina tenían el escudo de las 7 escuelas que se estarían enfrentando aquel día: Seúl, Busan, Daegu, Jeonju, Ulsan, Mokpo y Gangneung.

Las personas estaban gritando con demasiada energía, tanto que apenas y podían escuchar al entrenador mientras éste los guiaba hacia el vestidor que les habían asignado.

Estando allí, los 10 comenzaron a quitarse el uniforme de natación para quedar sólo con el bañador. Después se colocaron su gorra de natación, sus goggles y dejaron los tapones de oídos en sus manos.

ADORE U || BooGyuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora