El amor a veces muere. Afuera del miedo hay amores vivos. Los amores vivos asustan más que los amores muertos. Los amores muertos no son amor son fantasmas. Cuando abrazas demasiado tiempo a un fantasma, corres el peligro de convertite en uno. Y cuidado con eso, acostumbrado:los fantasmas no saben sentir.
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