¿crees en la existencia de otro mundo? ¿otra realidad? ¿otras dimensiones? Tal vez Nakir aun viéndolo no lo creía y solo quería volver a casa o despertar de ese raro sueño.
¿y si ahí encuentra lo que las personas de su mundo llaman "verdadero amor"...
Estaba asustada, no me gustaba saber lo que pasaría pero era necesario. Tenia miedo pero seguí adelante.
Poco a poco llegaban mas y mas soldados traidos por Galiah y por mi, no fue fácil pero la unión de los hechiceros nos ayudó a obtener mayor poder. Mire detrás y vi Galiah aparecer con los últimos de sus hombres, esto era todo, aquí se decidiría todo.
Veia las manos de Jade y estas temblaban pero al verla sacar su espada y cubrirla con su poder entendí que por mas miedo que tuviera ella no retrocederia. Ty se acercó a mi y le susurre al oido.
-por favor, protegela.
Miles y miles de Akros entraban a Asthed, miles destruían cada piedra y se adentraban alli solo buscando aquella información.
-¿Donde está?- pregunté a mi misma y aquel sonido aterrador se escuchó en los cielos.
Todos alzamos nuestra vista y vimos con gran asombró aquel gigantesco lagart. Estaba en llamas y escupía bolas de fuego sin importar a que le diera, solo quería destruir y solo eso.
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-¿¡Que estamos esperando!?- reclamo Jade.
-a la sirena- respondió Fernin a la vez que encendió su piedra y con el los demás.
-akir liu naturm makrem-hice lo mismo bajando de Ty- bien, esa cosa es mia. Nos vemos adentro.
-que tengas éxito- me dijo Mussu.
-¿Adentro?- escuché a Jade decir y su obvia confusión era entendible pero no tenia tiempo de explicar nada.
Corrí junto con mi ejército con el único objetivo de matar esa cosa. Los fragmentos que vi solo me permitieron ver hasta dónde la derribé y aunque no vi que tanto destruiría sabia bien por intuición que seria gran parte de Asthed.
-sin piedad, matenlos a todos.
De nuevo, todo fue silencio para mi. No escuchaba nada, no escuchaba los gritos de los Akros al traspasar sus corazones con mi poder,no escuchaba nada al cortarles el cuello con mi espada y como si mi humanidad se perdiera solo por ellos, sangre era lo único que quería obtener.
Tenia que llegar arriba del muro,pero tenía que hacerlo con mi ejército, tenia que pelear con ellos y eso era vital.
Cuerpos destrozados ocupaban el suelo, entrañas esparcidas por todas partes. Cabezas, brazos, torsos, toda una carnicería. Eso realmente me molestó, solo eran soldados dispuestos a todo por la paz de los suyos.
Solte mi espada, mire al frente y vi como aquellos Akros partían en dos a Mahalim. Corrí hacia allí y cuando el Akro me miro lo detuve, lo parti en dos lanzandolo lejos. Rojo recorría sin mas mi ser y podia ver mi cuerpo cubierto de aquel creciente poder. A cada Akro que veia le hacía lo mismo y ningúno lograba acercarse lo suficiente para hacerme daño.
-¡Ataquen!- escuché Gritar a Jade quien llegaba a pelear con su ejército.
Galiah atacó, y los hechiceros también. Vi a Ava correr hacia mi y me detuve. La analice de arriba abajo y vi como de su mano el color dorado brillaba y traspasaba poder a ella. La estaba usando.