Había una vez, en una ciudad moderna
Una chica con personalidad alterna
Inocente parecía, la pelirroja, al verla
Pero nadie podía comprenderla
Alegre, astuta, tranquila, callada
Realmente de ella no se sabe nada
¿Con quién vive?¿estará enamorada?
Las travesuras la tenían totalmente encantada
Una amiga cercana tenía
Aunque ella, a veces, no la entendía
Con la rubia su tiempo compartía
Una compañera feliz se sentía
Una amistad más que extravagante
Se forjó bien en un instante
Una unión solitaria y constante
Ya no hay nada que la espante
Había una vez
Una chica solitaria
Que gustaba de jugar en el bosque.
Cerca de las montañas
Iba al río a buscar agua.
Un día iba de paso por la pradera
Y vio a alguien jugando entre las flores.
No podía ser!
Cabello dorado, ojos marinos
Cual campesina tirada en el suelo
Reía la princesa del reino.
Pretendía seguir mi camino, pensaba
Pero la noble la detuvo para conversar.
Solía salir a jugar de pequeña con la reina
En su gran jardín multicolor
Pero como no se puede tener todo en la vida
La tierra le pertenecía ahora al pueblo.
Por mucho tiempo la princesa paseaba
Junto a las flores cercanas al río
Cruzando el bosque la puedes encontrar
Enseñándole a la chica, quien solitaria ya no está
