Danis
Ha pasado una semana David y yo estamos felices por el gato.
Kendell nuestro hijo, paseaba de una lado a otro conociendo el lugar, pero se le ha hablado que está no iba a ser su casa, sino en Toronto, no se si el gato entienda pero, no quería que se acostumbrara a este lugar.
David y yo decidimos pasar el día encerrados con Kendell, viendo pelis, jugando, comiendo y durmiendo, un día lleno de relajamiento tanto para él como para mí, el mismo tiempo que llevo sin dejarme tocar por el, muerdo mis labios, me daba miedo, pero... Borrón y cuenta nueva ¿Verdad?, debía iniciar. Por qué me cuesta tomar decisiones, hablar con la verdad, pero a la vez temo perderlo, no quiero perderlo, quiero que David siga a mi lado, aunque también está Aiden, tampoco quiero que él...
Aaagggg
No se que hacer...
...
La noche cayó con tranquilidad, decidimos acostarnos un rato en el suelo mirando a través de la gran ventana de nuestra habitación, nuestros pies estaban puestos sobre esta. Kendell dormía plácidamente sobre la barriga de David, mientras yo me acomodo y me volteo a verlos a los dos, David tenía su mirada puesta en la luna, sus ojos azules alumbraba con el reflejo de la luz.
—¿La estás pasando bien en Inglaterra?.
—Cómo no estarlo, es un país increíble y está ciudad es una obra de arte, estoy enamorada.
—Y ¿De mi? — ambos nos miramos a los ojos él me sonríe, yo medio sonrió.
—Si, claro que sí... — no le pude confirmar de verdad.
Ya había pasado varios días sin tocar a David y esta noche estaba dispuesta, tomó a Kendell y lo colocó en el sofá de la mini sala, me subo en orcadas sobre David y comienzo a besarlo, beso su cuello, pecho, mientras él acaricia mi espalda, me hace sentir una paz, pero debía sacarme esa tarde tortuosa de mi, pero no podía, y ahora con Stefan de vuelta aún peor.
Que diablos voy hacer.
...
Esta es nuestra última semana, David se está tomando un respiro aunque hoy me pidio que lo acompañará para firmar unos documentos en las empresas de Marcus, acepte pero con los nervios a flor de piel, debía ser natural y acompañarlo o si no, sería muy sospechoso que yo no vaya, debo simular que no escondo nada ante nadie. Pero es difícil. No veo la hora de viajar a Toronto, no quería irme, siento que me axfisio con todo esto.
—Amor, vamos — David me tiende su mano, la tomó para ingresar al edificio, subimos al ascensor para llegar al piso de presidencial
Al llegar estaban todos reunidos por casualidad en el área de recepción, ¿una reunión de amigos o que? De qué me perdí.
Sigo tomada de la mano de David hasta que los ojos verdes de Stefan se posan en mi. Y no solo esos ojos, unos avellana con destellos dorados tambíen, ambos con el ceño fruncido, pongo mis ojos en blanco.
—Que pena la tardanza, veníamos rápido para la firma de documentos, hoy salgo con la princesa, son nuestros últimos días — les sonríe a todos y recibe los documentos a Marcus quien sonríe a de medio lado, lo miró mal
—¡Te estás divirtiendo o que! — le susurro.
—La verdad, es que si, esto no se ve todos los días, es mejor que las telenovelas de Lilia—me responde de igual manera, lo piso y él hace una mueca medio rara, estoy apunto de reírme, hasta que David nos mira.
—Desde que estamos en Inglaterra no le he dedicado el tiempo suficiente y decidimos que esta semana sería solo de los dos.
—Además acá venden demasiadas cosas para tu futura boda —se burla Eriol. —Se que a Danis le gustará, aunque ella es bastante sencilla.
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Mala Chica.
Mystery / ThrillerLa vida esta llena de secretos, pero tu estarás ahí para mí... Pon tu mano y no me dejes caer, ¡ayúdame a escapar de esta realidad!. La historia es original de mi propiedad. 2020
