t h i r t e e n

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Bin💗:

Hyung

Vienes a almorzar?

Ya es tarde así que creo que no

¿Qué tienes que hacer un domingo?

Pensé que podríamos pasar el día juntos, pero desperté y no estabas.

Solo avísame si necesitas que vaya por ti.

Bin💗:

¿Dónde estas?

Está por oscurecer y tu aún no llegas, solo respóndeme para saber que estás bien YeonJun.

Bin💗:

Son las diez de la noche
¿dónde estas?

¿Vienes a dormir?

↙️ 15 llamadas perdidas de "Bin💗"

Soltó un bufido y dejó su celular a un lado intentando concentrarse en la televisión, su mente estaba hecha un desastre, no podía dejar de pensar en Soobin y para su desgracia tampoco podía olvidarse de él tan fácilmente.

-Hable con Soobin hace un momento- escuchó la voz de su madre-, me estaba preguntando si estabas aquí ¿no sabe que viniste?

-¡No le digas que estoy aquí!

-¿Por qué no?- la confusión era evidente en el tono de voz de la mayor- Ya lo hice, YeonJun no me veas así, es tu novio ¿qué querías que hiciera?

-No quiero verlo...- murmuró bajando la vista al suelo.

-Solo quería asegurarse de que estuvieras bien, no creo que venga es muy tarde.

-Me iré a dormir.- anunció subiendo las escaleras.

Su madre simplemente lo dejo ir, no tenía caso discutir con YeonJun, nunca entraría en razón... había que darle su espacio en esas situaciones.

Muy lejos de creer que darle su espacio sería una buena opción Soobin estaba convencido de que hablar era la mejor manera de solucionar los problemas

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Muy lejos de creer que darle su espacio sería una buena opción Soobin estaba convencido de que hablar era la mejor manera de solucionar los problemas... por ese mismo motivo, sin importar la hora, estaba en camino a la casa de la madre de YeonJun. Con cada paso que daba la ansiedad en su interior aumentaba, cientos de preguntas lo golpeaban dejándolo aturdido, el miedo creciente le gritaba que retrocediera.

Mientras Yeonjun daba vueltas intentando dormir, la posibilidad de que Soobin estuviera yendo a verlo le había hecho un hueco en el pecho y no lo dejaba pegar un ojo.

Todo era a causa de que lo extrañaba, a pesar de todo lo que había pasado, aún seguía considerando volver a él, a sus cálidos abrazos, a sus caricias, a las charlas que compartían por la madrugada, a sus tiernos besos por la mañana... al despertar a su lado, a esos chistes tan malos que solo ellos entendían, al brillo que tanto amaba ver en los ojos del menor, a todo lo que Soobin representaba para él.

Su corazón sintió la presión de su pecho en el momento que "por accidente" escuchó la puerta de su cuarto siendo abierta, supo de inmediato que no era su madre porque ésta siempre tocaba y preguntaba si podía entrar.

Se sentó en su cama con rapidez al escuchar aquella voz tan familiar llamándolo en un susurro.

-YeonJun...

Su pulso acelerado por el miedo que sentía al no saber cómo reaccionar, tragó en seco sintiendo como el nudo que comenzaba a formarse en su garganta ya le quemaba, antes de que pudiera pensarlo ya se que encontraba en un mar de lágrimas por todo lo que le dolía aceptar que la persona que más ha amado le había destrozado el alma, soltó un suspiro pesado cuando notó lo cerca que el menor se encontraba.

-¿Puedo encender la luz?- cuestiono recibiendo una negativa al instante, YeonJun quería ocultarse en la oscuridad de su habitación hasta desaparecer en ella.

-Solo dime qué haces aquí- su voz salió sin fuerza, en un murmuro casi inaudible-, porque yo no te pedí que vinieras.

-Hyung por favor hablemos, yo...

-¿De qué quieres hablar?- rió sin una pizca de gracia, se sentía tan lastimado que no podía pensar con claridad- ¿Quieres hablar de como me has ignorado por semanas? ¡Oh, espera! ¿quieres hablar de todo lo que me has estado ocultado?

-Entiendo que estés enojado y comprendo si quieres que me vaya ahora, pero por favor no me dejes...- solo en ese momento notó que él no era el único que se encontraba hecho un desastre entre lágrimas.

Su cuerpo reaccionó antes de que pudiera asimilarlo rodeó al menor con sus brazos y lo atrajo contra su cuerpo, ni siquiera estaba seguro de si todo era un simple sueño o realmente estaba ocurriendo, pero como si sus mentes estuvieran conectadas ambos estaban listos para ese beso que sabían que llegaría.

Soobin alzó el rostro hasta quedar a la altura de los labios del mayor y desde ahí observó como las bonitas facciones de su hyung eran iluminadas por la brillante luz de la luna que entraba por la ventana, sin dudarlo mucho repartió besitos por todo el rostro de YeonJun y se detuvo un momento para acariciar sus belfos antes de unirlos con los propios, quería demostrarle con ese acto cuánto lo amaba y cuánto lo había extrañado.

Las grandes manos de YeonJun se posaron en la pequeña cintura del contrario, sus cuerpos se necesitaban como la luna necesitaba al sol, con la sensación de que todo a su alrededor no significaba nada y con el deseo haciéndolos sentir en el cielo. El roce de sus  labios acompañado por sus miembros creando una fricción perfecta haciendo que una corriente eléctrica les recorriera enteros, sus almas felices por estar unidas una vez más.

En esa habitación a oscuras y con sus corazones acelerados se besaron tanto que creyeron que sus labios podrían haberse desgastado, se acariciaron en silencio y se despidieron en secreto...

Porque sin saberlo, Soobin, había formado parte de la triste despedida que YeonJun le había dado, cada beso que el menor recibía y todas esas caricias que recorrían su cuerpo no habían sido nada más que un momento que no duraría mucho.

-Por favor vete.- la fría voz de YeonJun lo alejó aunque estuvieran a poco centímetros de distancia.

Descolocado y con su corazón latiendo lento dentro de su pecho el menor intentó robarle un último beso, pero ya nada era como antes y aunque YeonJun deseara seguir así; abrazándose a su cuerpo, sin soltarlo jamás... está vez lo dejó ir sintiendo como poco a poco se desprendía una parte de su alma, esa que estaba unida a la de Soobin.

Podía sentir como todo desaparecía bajo sus pies y se volvía oscuro, el tiempo corría lento, el amor era como una enfermedad que lo estaba consumiendo y ya no había forma de escapar, había perdido otra vez y mientras caminaba hacia a la puerta desde sus adentros suplicaba que el mayor tomara su mano y le dijera una última vez "te amo" porque en ese mundo frío en el que se estaba hundiendo el único resplandor brillante y su única salvación tenían un solo nombre; YeonJun.

Pero ya nada era como antes, todo había terminado esa noche.

Pero ya nada era como antes, todo había terminado esa noche

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Strangers 2 [YeonBinKai]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora