capitulo 1

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Louis no odia el día de San Valentín, ni a las parejas que van felizmente tomadas de las manos por la calle, ni a los globos de corazones, tampoco al dulzón y repugnante olor de montones de rosas que invaden sus fosas nasales, ni mucho menos las grandes y extravagantes - casi ridículos- precios del chocolate ese día.

Él se repite mentalmente mil veces al día que no necesita de kilos de chocolate para poder sobrellevar aquel día, que es solo un punzante y pesado dolor de cabeza para él, casi como una patada en los huevos. El enserio trata de no odiarlo, pero se le hace endemoniadamente difícil.

No solo porque tiene que acompañar a su mejor amigo Liam, a comprar un perfecto- estúpido- ramo de rosas para su novio- narcisista- artista, o porque a cada lado que ve se encuentra globos con ridículas figuras de bebes regordetes en pañales y mucho menos porque interrumpan cada una de sus clases con empalagosas- e innecesarias- serenatas "Románticas". No, nada de eso afecta a su no tan positiva opinión sobre aquel diabólico día.

Él nunca fue un chico de celebrarlo, era más bien el tipo de chico que follaba en secreto con el capitán de futbol y recibía chocolates de extraños por los pasillos de la secundaria. Claro que no le afecta para nada estar soltero hace más de año y medio, porque seamos honestos. Louis es jodidamente bueno en eso, en no tener que dar explicaciones a nadie y no tener que rendir cuentas porque se levantó a las 3:00 am a prepare un sándwich de Nutella junto a un vaso de leche tibia mientras trata de cantar la letra entera de Stupic Hors de Nicki Minaj, no sintiendo ninguna clase de remordimiento con sus vecinos que están durmiendo a esas horas- si no es que están follando claro, como Louis siempre se excusaba- ya que el solo estaba frustrado por no poder haber cumplido su sueño de ser un rapero famoso de gran trasero.

Para él esta magníficamente bien quedarse en su piso bebiendo una botella de vodka mientras mira capítulos grabados- repetidos- de American Next Top Model. Además de que ser soltero es igual a chicos lindos de algún pub nocturno en su cama y joder sin ningún tipo de remordimiento al día siguiente- sin contar la mirada llena de decepción por parte de Liam cada vez que llega a la librería con bolsas bajo sus ojos y uno que otro chupetón en su cuello-. Si ser soltero fuera un deporte, Louis seria el campeón olímpico sin duda.

Él es Louis Tomlinson, veinte años. Estatura baja, gran trasero y buenas piernas, despampanantes ojos azules. Orgulloso soltero y sin ningún tipo de odio o rencor hacia ese día completamente comercial repleto de rosas, globos, tarjetas con textos sin sentido y supermercados agotados de su chocolate Wonka favorito.


-Entonces hay estaba el con el desayuno en la cama y había pétalos de rosas por todos lados- decía Liam con una sonrisa de enamorado en la cara y ese brillo en los ojos que le hacía creer-estaba seguro- de que había tenido sexo mañanero. Liam era el mejor amigo de Louis desde la primaria, alto, cabello castaño corto y ojos café como los de un pequeño niño. Era todo un romántico empedernido tanto que tenía una librería donde trabajaban todos ellos además de ser el más grande creyente del amor eterno en el mundo y ser demasiado conservador- lo podías notar con solo ver su forma de vestir- sin contar que también era la persona con más tabús en el planeta. Muy diferente a Louis.

-Ya Liam entendimos hace hora y media que tienes un novio jodidamente perfecto- bufo Brooklyn, el cual era la otra mejor amiga de Louis, que también trabajaba en la misma librería. Era como una versión femenina de Louis, solo que no lo era. En físico eran totalmente distintos, excepto por la baja estatura y las prominentes caderas de zorra como ella misma les llamaba, su cabello era de un fuerte color rosa- o a veces fucsia- que le llegaba hasta lo hombros cortado de una forma irregular, tenía un aro en cada orificio de la nariz y otro piercing en el lado izquierdo de su labio inferior, unos grandes ojos grises y piel blanca lechosa. Siempre vestía con camisetas tan desgastadas que parecían que se iban a deshacer, jeans que le quedaban volando o si no demasiado ajustados y demasiados rotos, converse negras tan rotas que en cualquier momento podría dejar la suela en el suelo. Pero su personalidad era muy parecida a la del castaño, que parecían hechos con el mismo molde.

no romance. no roses only orange tulips//Larry Stylinson AU. HIATUSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora