Era un día normal, iba a la escuela por las mañanas y en las tardes voy a trabajar en un café; pero hoy hubo algo diferente desde el momento que llegue, es como si el destino me susurrara al oído que algo muy importante está a punto de suceder, este día, esta misma tarde. A decir verdad no sigo mucho esos instintos de mi cuerpo y no creo en el destino. Todo era tranquilo hasta que Cuddy mi jefa me dejo a cargo un rato en el café, tenía que llevar a su hijo al médico, ella dice que hace una semana que tiene muchas en el cuerpo, se fue, estaba algo nerviosa pero me fui tranquilizando poco a poco porque todo era normal. De pronto en la tranquilidad se oyen unos reclamos, al principio creí que eran problemas con alguna mesera pero empecé a escuchar palabras ofensivas, salí corriendo del mostrador y en una de las mesas de la entrada estaban discutiendo unos universitarios con un chico que venía con su novia, era un momento de tensión y no sabía que hacer, "No puedes desepcionar a Cuddy" pensaba una y otra vez en esos cortos segundos hasta que fui y trate de hablar de forma civilizada con ellos
-Disculpen jovenes pero necesito que dejen de pelear -A decir verdad no me tomaron en cuenta, seguían en lo suyo- ¡Disculpen pero tengo que pedirles que se vallan!
Esto ultimo capto mas atención de la que quería, todos tenían los ojos sobre mi, quería salir corriendo pero decidí enfrentar la situación de cara.
-¿Tu quien eres?- Dijo un chico de los universitarios- Y ¿Qué quieres?
-Hacen demasiado alboroto, tienen que largarse ahora mismo - Los universitarios solo se rieron de esto y continuaron como si nada en lo suyo-
Empezaron a empujarse un pco entre si y a gritarse un poco, era muy injusto eran uno contra cinco, ante esto me metí un poco mas en la pelea cuando empezaron los golpes.
-Porfavor retirese ahora mismo- Dije ahora diriendome solamente al chico y su novia-
-Esta bien- Dijo este mientras dejaba la propina en lamesa-
Creía que todo ya se había calmado cuando el chico se voltea y trato de golpear a uno de los universitarios, el se quito y el golpe vino a dar directamente a mi cara, a mi nariz, hubo un momento de mucho silencio y nuevamente todos me volvían a ver a mi, sus rostros mostraban pánico y eso me asusto aun mas que el golpe, acerque mis manos al rostro y sentí algo humedo y entonces me percate que era sangre, ¡Maldita sea! pensaba, este chico me rompío la nariz; como colmo de colmos entro Cuddy y vino corriendo directamente a donde yo estaba.
-¡¿Dios que te paso?!- Estaba claramente preocupada-
-Lo lamento, pero yo la golpee en la cara -Dijo el chico que de echo lo hizo- Pero no era mi intención solo que...
-No me des explicaciones- Le dijo antes de que terminara su frase- Ahora Lo que vas a hacer es llevarla a urgencias y hasta que esa chica este bien me vas a llamar
El chico quedo paralizado, claramente lo sentía mucho. Me tomo del brazo y salimos del lugar, claro antes se despidío de su novia; en cuanto estabamos en la calle tomo un taxi que iría directamente al hospital, todo el camino estubo callado observando fijamente mi nariz y eso era muy extraño, no quiero que mi nariz quede rara. Al llegar bajo rapidamente y me tomo de la mano, a decir verdad cuando tomo sentí algo muy raro, como si el destino me hablara otra vez dandome piezas de un rompecabezas que no logro entender, detesto mucho cuando eso me sucede, realmente lo detesto. Entramos a urgencias y el chico fue al mostrador a pedir ayuda, estaba muy nervioso se oía que le gritaba a la enfermera, luego el vino directamente a donde yo estaba sentada.
-Dicen que te atenderan en unos minutos- Dijo mientras seguia observando a mi nariz- ¿Te duele mucho?
-¿Qué? - La verdad no me había percatado de eso, todo fue demasiado rapido para mi- Pues.. solo un poco
-Enserio lo siento mucho -Dijo ahora mirandome a los ojos- ¿Ya dejó de sangrar?
-Eso creo -Le respondí intentando calmarlo- Si no ya estaría muerta
Hubo un gran silencio incomodo, asi que decidí observarlo bien por primera vez, era lindo, tenía piel blanca, cabello largo y negro, labios rosados y unos ojos turquesa que simplemente me fascinaron. Ya había pasado una hora cuando llego un doctor y nos llevo a una habitaciónmas privada. El estubo todo el tiempo callado rebisando mi nariz y dandole ligeron golpesitos que claramente me dolían.
-Señorita, tiene la nariz rota -Dijo el doctor de una forma tan sería- Bien, ahora necesito que te calmes, voy a enderesar tu nariz
¡¿Que?! No puede hacerlo, solo pensaba que iba a morir en ese momento, pero no quería una nariz chueca, no tube de otra qmas que hacerlo. Puso sus una de sus manos a cada costado de mi rostro y con los pulgares alineo mi pequeña nariz, fue muy rapido y poco doloroso, aunque al hacerlo escuchen como algo trono.
-Bien, ire por unas medicinas para tu dolor, vuelvo en un momento- Despues de esto el doctor salío de la habitación-
-Chandler -Dijo en chico que estaba junto a mi- Me llamo Chandler
-Oh.. Hola - Estaba muy descorcentada, no sabía porque se presentaba- Mucho gusto, creo
- Lamento mucho lo de tu nariz - Y eran como cinco veces que me decía esto- No tienes que decirlo tanto
-Y tu .. ¿Cómo te llamas? -Ni siquiera me di cuenta que no me había presentado-
-Ah si.. Me llamo _____ - Otra vez hubo un silencio incomodo- Y.. ¿Por qué te peleabas con esos chicos?
-Estaban ofendiendo a mi novia y eso me molesta realmente mucho, le empezaron a decir ramera y cosas así, no tolero que la llamen así a ella y a cualquier otra mujer.
El tenía algo en su mirada, era algo parecido a rabia pero no era eso, tenia el presentimiento de que había pasado por alguna mala experiencia. El doctor entro nuevamente a la habitación y me dio unas pastillas que me aliviarían el dolor. Salimos del hospital y Chandler me acompaño unas cuantas cuadras
-¿Donde vives? -Preguntó- Digo para llevarte a casa
-No te preocupes, yo te guío - Le respondí mientras íbamos caminando en la acera-
-Es un linda noche, ¿no crees?-Dijo intentando hacer conversación- Las estrellas en el cielo, la luna llena y una linda tranquilidad de la ciudad
-Si, es mas linda que otras noches -De pronto una ráfaga de viento hizo que me dieran calofríos-
-¿Quieres que te preste mi suéter?-Dijo quitándoselo-
-No, no es necesario - Creo que en ese momento me puse algo roja pero no se, no me veía- No quiero que se ponga celosa tu novia y tener problemas
-Hanna? -Dijo entre riéndose- No te preocupes, ella no se enoja si es por estas razones.
El me dio el suéter que tenía, era color azul y olía a un perfume exquisito. Paso un rato hasta que llegamos a mi casa, a juzgar por el silencio mi padre no había llegado.
-Aquí es -Dije señalando mi casa- Me tengo que ir
-Si.. Espero te encuentres bien y volveré pronto al café a visitarte para ver como estas - Se despidió con un beso en la mejilla y se fue-
Entre a mi casa y no había ni llegado a las escaleras cuando mi madre me ataco con una serie de preguntas .
-¿Que te paso en la cara _____? -Dijo mi madre acercándose a mi-
-Tranquila mamá, me rompí la nariz con una puerta pero ahora estoy bien -Para evitar que continuará el interrogatorio subí directamente a mi habitación- Te amo mama
Estaba ya en mi cuarto y me bote en mi cama, fue cuando me di cuenta que tenía aun el suéter se Chandler, entonces empecé a pensar en el, sus ojos, su entre sonrisa, su suéter... Tenía un sentimiento extraño, algo nuevo para mi y eso me preocupaba. Poco a poco mientras pensaba en él y en como fue este extraño encuentro me quede dormida con una gran sonrisa.
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Amor, Odio, Olvido (Con Chandler Riggs)
RomanceNo soy una chica muy romántica, de echo, todo lo contrario. Detesto a las parejas y los sentimientos entre personas, yo estaba decidida a nunca vivir situaciones de ese grado... Pero un día... Un día conocí a un chico maravilloso, no se si fueron su...