"Extrañas sensaciones"

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Alexis

-Que hago ahora con ella, la puedo dejar en un callejón- Dijo mi amigo Caleb bastante relajado.

Beck estaba en el suelo sangrando e inconsciente, un sentimiento extraño cercano a la preocupación recorrió mi cuerpo pero no le preste demasiada atención.

-No lo se, sinceramente me da igual lo que hagas con esa mocosa- Dije restandole importancia al paradero de Beck; y es la verdad, no me importa en absoluto donde la deje.

-Bien, la dejare en el callejón de la siguiente cuadra, pero antes ayúdame a quitarle tu sudadera- Cuando dijo eso palidecí, y no por lo de dejarla en un callejón sino por el hecho de que no lleva nada debajo de mi sudadera y por alguna extraña razón me enfureció que pudieran ver su cuerpo; eso solo lo puedo hacer yo. Desde que era un adolescente de de 16 años y éramos vecinos, me gustaba verla por la ventana mientras se ponía el pijama, y dirán que soy un acosador pero ustedes hubiesen caído en la tentación de observar como dormía todas las noches con tan solo las bragas y una camisa gigantesca.

-Espera!- dije intentando controlar la extraña sensación que esta recorriendo mi cuerpo.

-Mejor yo la llevo y asi le doy una lección por haberme robado mi sudadera- digo con una sonrisa cínica la cual el reconocía perfectamente el significado Peligro

-ooohh!!, ok amigoo, entonces te la dejo.- Con eso se despidió y se fue.

Me quede viendo a Alaska, su nariz a dejado de sangrar al igual que la pequeña herida en su ceja derecha; nunca he estado de acuerdo con que la golpeen, pero no me puedo mostrar débil por ella defendiéndola; y de todas formas yo no soy quien la golpea sino mis amigos.
Ellos lo hacen porque creen que es de mi agrado, cuando realmente no lo es, sin embargo yo no digo nada para detenerlos; después de todo ella es la cosa más repugnante del mundo o al menos eso es lo que intento que los demás crean.

La llevo hasta mi auto y la subo atrás, no pesa nada, es parecido como cargar una suave almohada. Sin más, me subo y pongo en marcha el auto.
Pienso llevarla a el departamento que tengo cerca del campus y cuando se despierte le diré que camine de vuelta hasta su habitación la hubiese llevado yo mismo allí pero Nose cuál es, así que, que ella valla por su cuenta; por Dios! Que no sea aprovechada, mucho hago con tener que aguantar su asquerosa presencia en mi auto lujoso.

Llevo aproximadamente dos minutos manejando y veo como se remueve en la parte de atrás. Quizás sea por el frío - de no ser por mi suéter estaría congelando por el gélido clima de invierno a parte a las 6:30 de la tarde luego de un día largo.- Pero que mierdas pienso! Joder que me importa a mí lo que ella sienta, es una niñata estupida no tengo porque preocuparme por lo que le pase.

luego de unos diez minutos aproximadamente estaciono en el aparcamiento del edificio y bajo a Beck, cuando la estoy sacando del coche veo como abre los ojos lentamente, y soy consiente de que ha despertado.

-Que rayos hago aquí? - dice desconcertada sacudiéndose en mis brazos; por alguna razón ese gesto no me gustó- donde estoy?!- pregunta de nuevo aun mas confusa

-Da igual, ya despertaste, y estás bien dentro de lo que cabe, solo camina hasta tu habitación, no queda muy lejos de aquí, ya mucho hice trayéndote hasta acá para que no te dejasen tirada quien sabe donde, aunque hubiese sido lo mejor a decir verdad- me limite a decir.

No me interesa en absoluto lo que suceda con ella, nose como se las arreglara para sanar sus heridas pero tampoco es como que me importe.

Empiezo a caminar hacia la entrada del edificio cuando escucho sus pasos alejarse y me detengo en seco; porque se que esta mal lo que hago y mi trato hacia ella, no la soporto, me parece el bicho mas raro y molesto del mundo pero al mismo tiempo hay algo en ella que no me permite terminar de quebrarla, la he lastimado durante años, le he hecho cosas terribles y la he humillado hasta el cansancio y no es como que me arrepienta, pero tampoco termino por estar feliz de ello y me he autoconvencido  de que es porque no he sido lo suficientemente fuerte o valiente para terminar de hacerla pedazos, siempre hay una parte de mi que tenía piedad de ella, como cuando en 3er grado le pegue un chicle en el cabello y luego al llegar a casa me quede investigando hasta tarde para que el día siguiente pudiera dejarle una nota en su casillero con 10 tips para quitar la goma de mascar del pelo, o cuando en 6to le dije que era una gorda asquerosa y tire toda su comida, para luego dejarle un panecillo y uvas verdes (sus favoritas) en la mochila, También  hoy... cuando le di mi suéter porque sentí pena al verla pasar frio y que todos vieran sus pezones duros a travez de la ropa, eso en especial me causo un escalofrío en todo el cuerpo y tan solo pensarlo me da una punzada en el pecho; finalmente cuando opté por traerla aquí, quiero pensar que lo hice porque en realidad no soy tan cruel, pero se perfectamente que es porque no soy tan fuerte como para verla en la inconsciencia tirada en un callejón sin saber que es lo peor pudiera pasarle; aunque creo que eso soy yo, "lo peor que le ha pasado", y creanme que he intentado dejarla en paz pero sencillamente no puedo, necesito causar algo en ella y si eso solo puede ser dolor, me vale más eso que nada.

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⏰ Última actualización: Mar 31, 2023 ⏰

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¿Me perdonarías Odiarte? (Borrador)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora