Minutos después del calor del momento, Subesu Faldón y Funebrio Armo estaban en el clímax de la noche y la pobre criada Argoniana estaba a punto de encontrar el Santo Grial de su amo...
Subesu Faldón: Santos dioses, ¡menuda barra de pan! ¿Cómo va a entrar eso en mi horno?
Funebrio Armo: Esta barra no está lista para el horno, cariño. Primero hay que amasarla.
Subesu Faldón: Pues no perdamos más tiempo. ¿Cómo debo hacerlo?
Funebrio Armo: Ah, mi ingenua doncella Argoniana, ¿con qué va a ser? Con las manos.
Subesu Faldón: ¿Me tengo que manchar las manos? ¿Aquí?
Funebrio Armo: Por supuesto.
Subesu Faldón: Pero... ¿y si la señora me sorprende? Esa barra está destinada a su boca.
Funebrio Armo: No temas, mi delicada flor. Ya saciaré el hambre de la señora más tarde.
Subesu Faldón: Muy bien, pero me temo que mi horno aún no está caliente. ¡Puede llevar varias horas!
Funebrio Armo: Tranquila... Cada vez que te veo deseo más y más montarte y cabalgarte como una de mis preciosas yeguas albinas
Subesu Faldón: ¡Pero señor! ¡Qué Atrevimiento...!
Funebrio Armo: ¿Atrevimiento? Vos seguís únicamente mis deseos, eres mi criada, acercate...
Subesu Faldón: Señor... ¡Vuestra señora nos pillará!
Funebrio Armo: Tenemos tiempo, mi pequeña doncella, mucho tiempo...
La noche continúa bajo la leve luz de la redonda Luna y la leve brisa de la fría noche, la única luz que alumbra los bosques es el amor de los dos apasionados que darán rienda suelta a su romance...
FIN DEL VII ACTO, ESCENA II
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LA SENSUAL DONCELLA ARGONIANA
FanfictionLa historia de la apasionante doncella Argoniana y su amo Funebrio Armo.