Capítulo 14: El entrenamiento Uzumaki

77 7 1
                                    

El fin de semana para los dos Uzumakis les cayó de perlas ya que necesitaban olvidarse de los malos momentos y tratar de no ver la habitación del bebé, a lo que Karin fue guardando en varios sellos de almacenamiento todas las cosas para alguna ocasión futura. Naruto por más que intentara no podía sacarse la sensación de culpa y felicidad; quería pensar que estaba contento por su prima y la culpa era por las personas que vivieron en esa casa, lo que no sabía es que esa era su casa desde que nació y de forma inconsciente quería estar con sus padres. Hicieron la fiesta tal y como prometieron, invitaron a los 12 de Konoha, al equipo Konohamaru a todos los jounins, a Iruka, a los cocineros de Ichiraku, a Shizune y a los dos sanins.


-Esto no es una fiesta si no hay nada de sake. Se quejó cómicamente Tsunade.


-Tsunade-sama los chicos son menores de edad no pueden beber aún. Regaños Shizune a su maestra.


-Tranquila amiga, hoy hay que estar contentos por devolverle la casa de sus padres a Naruto. Le dijo Jiraiya en un volumen en el que solo las dos mujeres podían oírlo.


En otra parte de la casa Hinata ayudaba a Karin llevando unos pocos emparedados o bebidas a los invitados. La peli roja no desaprovecharía esta ocasión para saber sobre la "relación" que tenía con su primo. Sabía que le costaría así que comenzaría con unas cosas que no valdrían la pena, pero llegarían al punto que le interesaba.


-Hey Hinata ¿Podrías darme unas clases de cocina? Comenzó con la charla y su plan.


-¿He? ¿Qué no sabes cocinar? Pregunto curiosa sin entender nada.


-Bueno... solo se hacer onigiris. Comento apenada por solo poder hacer una comida.


-Bien te enseñare... espera ¿Cómo sabias que yo se cocinar?


-Naruto me dijo que tu preparaste el almuerzo en una misión que tuvieron juntos y que eres muy buena y una cosita entre nosotras... me dijo que estaría sumamente celoso del chico que se case contigo. Dijo sabiendo la reacción de la Hyuga.


-¿E-en en serio dijo e-eso? Pregunto con un gran sonrojo y su típico tartamudeo.


-Sí, si me ayudas con esa cosita... yo te ayudare con lo que tú necesites. "Lo que necesitas es una sobredosis de valor y una enorme porción de honestidad." Pensó divertida ya entendió cuál era el principal problema; la enorme timidez de la Hyuga.


-Bu-bueno me daré un tiempo para enseñarte todo lo que se. Respondió jugando con sus dedos.


-Muchas gracias Hinata-chan eres un ángel. Le dijo abrazándola por la emoción de poder ayudarla con su timidez. (Si supiera que tan tímida es.)


Pero sin que ninguna de las dos se diera cuenta Naruto escucho todo y sentía que debía comenzar a inventarse una lista enorme de escusas para no estar cerca por dos motivos. 1 era que Neji lo miraba con un instinto asesino y 2 porque su pobre corazón no podía hacerse ilusiones de verla como mujer. Los chicos charlaban de varias cosas como sus misiones, el entrenamiento y comentaron sobre el "Nuevo maestro" de Naruto, cosa que lo enojo ya que Menma quería ayudarlo a controlar su poder y que supiera sobre sus orígenes; no le gusto que lo juzgara solo por ser un poco serio y tuviera unas habilidades que dejan en segundo plano a algunos ninjas. La fiesta término a media noche y cuando los dos Uzumakis se encontraban limpiando se escuchó la puerta y vieron que se trataba de Menma.


-Buenas noches Menma-sama. Saludaron al unísono.


-Buenas chicos. Respondió el saludo.


-¿Qué es lo que desea, Menma-sama? Pregunto curiosa Karin.


-Quiero que ambos comiencen su entrenamiento en lo que yo voy buscando información sobre la aldea de Uzusiogakure no Sato. Le dijo sereno.

Cambiando el DestinoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora