Capitulo 1

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Mi nombre es Camila y junto a mi amigo Henry desde pequeños paseamos todos los días por el prado, comenzamos una amistad que creí duraría para siempre, al parecer me equivoque, poco a poco él se alejaba sin darme una razón, se imaginan ¡¡mi amigo de la infancia se alejaba!!

Un cierto día él se me acerco me miró fijamente y me dijo: Ya no puedo seguir contigo, nunca olvidare los momentos que compartimos, y se marchó. Fue tanto el dolor que sentía en ese momento que fui corriendo a las afueras donde estaba un manzano que fue testigo de todas las locuras y caídas que como niños tuvimos. Aquel árbol era lo mas cercano a nuestro lugar tenía una llanta amarrada desde una rama.

Recuerdo que fuimos al taller del pueblo y le rogamos al dueño que nos la regale. No la iba a regalar, pero luego salió su mujer diciendo que de nada le serviría esa llanta vieja y terminó aceptando, fue una tarde que salimos contentos haciendo rodas la llanta vieja por toda la subida de la montaña, hubo un par de veces que tuvimos que bajar corriendo atrás de la llanta porque pensamos que el otro la sostendría bien. Al final todas las aventuras fueron recuerdos...

Nunca entendí porque se despedía, cuando baje del manzano fui a la casa de doña Josefina su madre y ella me conto que se había ido muy lejos con su padre a un lugar donde podría estudiar con verdaderos profesionales, podría ser alguien en la vida alejado del pequeño pueblito donde vivíamos.

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