Capítulo 08 Realización

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Mientras Yumeko contaba lo sucedido en Kioto, Yotsuba no podía creer lo que escuchaba, ya que ella recordaba a la perfección el día en que había conocido a su primer y único amor y en realidad no podía creer lo que Yumeko contaba o más bien, no quería hacerlo, inconscientemente lágrimas comenzaron a brotar de Yotsuba, lo que notaron de inmediato tanto Yumeko como Futaro notaron

—¿Estás bien? —dijo Yumeko

—Creo que sí, es solo que es una historia linda, creo —dijo Yotsuba tratando de ocultar sus propios sentimientos lo que no lograba del todo

—Mi amor, ella es tan tierna, ¿Puedo quedármela?

—No creo que sea posible Yume-chan

—Cederé en esta ocasión —dijo Yumeko —, ¿Qué hay de ti?, Futaro-kun decía que tenías una historia parecida

—Bueno, eso pues como dices, fue algo parecido, nos reencontramos después de un tiempo y pensé que las cosas irían bien, pero recientemente hubo un gran malentendido por culpa mía y las cosas no terminaron bien

—Bueno,  a veces las cosas son así, no conozco tu situación pero a veces hay que aceptar que a veces las cosas no salen como planeamos, como es niña Takebayashi, ¿Recuerdas?

—Sí

—Veras , esa chica no aceptaba a Futaro, yo misma escuché como se expresaba de él a sus espaldas, incluso trató de cambiarlo, poco tiempo luego de lo de Kioto Futaro-kun se dió cuenta de todo y decidió alejarse de ella y para cuando Takebayashi se dió cuenta de lo increíble que Futaro-kun es, fue demasiado tarde para ella, muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo vemos perdido o en las manos de otra persona, pero así es la vida

Estas palabras le calaron bastante a Yotsuba ya que esas palabras le quedaban como anillo al dedo, después de todo ella y su promesa habían hecho que Futaro cambiara radicalmente, la desconfianza que sintió al ver a Futaro junto con Ichika, ella sabía que eso solo había sido una consecuencia.

Esas cosas habían sido la consecuencia de haberle ocultado a Futaro que ella era la chica de Kioto, si ella hubiese tenido el valor suficiente desde el primer día que habló con el en la preparatoria quizá nada de eso habría sucedido, jamás habría dicho aquellas palabras y con un poco de suerte ella estaría en el lugar de Yumeko.

Yotsuba arrepentida secó sus lágrimas y se retiró del lugar dejando sorprendidos tanto a Futaro como a Yumeko

—¿Crees que esté bien? —dijo Yumeko

—No lo sé, ni siquiera sé lo que acaba de suceder

—Bueno, entonces, ¿Por qué no vamos a ver a papá suegrito y a Raiha-chan?, traje unos cuantos obsequios para ella

—De acuerdo, aunque no debiste molestarte

—No es una molestia, después de todo, quiero mucho a Raiha-chan

Futaro y Yumeko luego de un tiempo salieron de la pastelería y se dirigieron a la casa de Futaro, mientras tanto Yotsuba regresó al departamento donde la recibieron sus hermanas entre sorprendidas y confundidas

—Yotsuba-chan, ¿Qué pasó?, no te esperábamos tan temprano —dijo Ichika

—Ichika —mientras abrazaba a su hermana mayor —, todo esto, todo es mi culpa

De inmediato el resto de las hermanas se acercaron a Yotsuba e Ichika

—Chicas, todo esto es mi culpa —decía mientras sollozaba —, si yo hubiera sido sincera con él, nada de esto habría sucedido, es mi culpa, es mi culpa —decía repetidamente sin escuchar lo que sus hermanas le decían

Un mal DeseoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora