DIECINUEVE - PARTE UNO

2.8K 289 2
                                        

Estaba sentado en la arena viendo el atardecer hasta que giré la cabeza y ¡Hay mamacha! Casi me da un infarto al ver a una chica sentada a unos dos metros de mi.

¿Será un fantasma? Pensé, ya que la chica miraba a la nada, como si estuviera en otro planeta.

- Hola _ me atreví hablar. Ella apenas giro su cabeza.

- Hola _ me contestó.

- ¿Y porque estás aquí sóla? _ le pregunté curioso.

- No me gusta estar con mucha gente, y me agradó la tranquilidad que tiene este lugar _ entiendo su punto.

- Ya veo.

- ...

- ¿Y no vas a preguntarme porque estoy aquí? _ pregunté.

- No _ pero que sincera.

¿Entonces, novios?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora