Capitulo 1 "El Poder..."

97 3 0
                                    

Aveces me pongo a pensar en el momento en el que decidí no ser una persona normal, el momento exacto en el que elegí ser lo que ahora soy.... Mi nombre es Reegan, talvez haz escuchado hablar de mi, mucho exageran con lo de héroe pero creanme de héroe no tengo nada, tanto así que me arrepiento de haber obetenido el poder que ahora tengo, me arrepiento de aquella noche en el campo donde decidí ayudar a aquel hombre.
En esa ocasión yo estaba volviendo de la casa de mi mejor amigo Albert, mientras caminaba, pensaba en la excusa que le diría a mamá por haberme ido sin permiso, el problema es que no se me ocurría nada, entonces el apareció tirado a un lado de el camino, entre la yerba y césped crecido, yo pasaba mas preocupado por mi madre que ver lo que había a mmi alrededor y derrepente solo escuche "¡Ayudame! ¡Ayudame y seras recompensado!" solo voltee a mirarlo por el rabillo de el ojo, pude ver que alzaba su mano así a mi, me acerque temeroso el dijo -Vamos chico, acercate, ayudame a levantar- yo le conteste -¿Porque no se levanta usted?- el me contesto con voz sarcástica - Si pudiera hacerlo, no te pediría ayuda, tengo la muñeca lastimada y el pie quemado gravemente, vamos ayudame-. En ese momento pensé, yo buscando excusas de el cielo y ahora me a caído una, que mejor que decirle a mama que ayude aun pobre hombre que necesitaba ayuda en medio de el camino, entonces me acerque con cautela por si aquel hombre pretendía asaltarme y solo fuera una trampa.
Lo levante y se recargo cerca de un poste de luz, con voz agitada dijo -"Eres valiente chico, ¿sabes cuantas personas han pasado por aqui y les e pedido ayuda? 8 personas"- pues si, claro ¿que persona en su sano juicio ayudaría a una persona en su condición?. Lo mire y en verdad no bromeaba las heridas que presentaba eran graves, su pierna estaba al rojo vivo con la piel carbonizada, como si un gran carbón ardiendo le hubiera tocado la pierna, trate de no ser tan obvio mirando sus heridas, el solo dijo - "Chico, lo prometido es deuda, te hable de una recompensa y yo soy un hombre de palabra, acercate" - me acerque lentamente observando sus movimientos y derrepente extendió su mano herida, yo lo mire y dijo - " Vamos, dame tu mano derecha" - por un momento pensé que solo me daría dinero o como muchos una baratija inservible, pero tomo mi mando derecha y saco de su bolsillo un extraño artefacto, un pincel tan raro que pensé que había sido víctima de las cosas raras y baratas que hay en las tiendas egipsias en la ciudad, pero entonces me sostuvo fuerte y empezó a dibujar en mi brazo ¡rayos! Era un dolor indescriptible, como si la cerdas de pincel traspasaran mi piel y no podía moverme solo observaba como terminaba, de pronto acabo y yo me desvanecí, escuchando las ultimas palabras que el dijo - " El poder que hoy te di puede ser el fin.... o el inicio de tu vida, tu decides" -. Me levante por el sonido de los claxon de los automóviles y por la luz molesta de el sol, increíble había pasado toda la noche a lado de la carretera inconsciente y el hombre aquel ya no estaba, no había rastro de el, de tanta confusión se me había olvidado lo que el le había hecho a mi brazo, esperaba a que solo hubiera sido un sueño, pero mire mi brazo y tenia esos extraños dibujos en tinta negra, de muy mal gusto, ¡eso quiere decir que todo lo de ayer si paso! Corrí lo mas rápido que pude para llegar a casa y limpiarme con agua la tan desafurtunada recompensa de aquel mendígo me había hecho en el brazo, pero mientras corría no podía dejar de pensar en lo que había pasado, en lo que había dicho ese hombre y por primera vez en mi vida no pensaba en lo que podría pasarme si mamá veía que no pase la noche en casa.
Llegue a casa y el auto de mamá no estaba, al parecer esta vez Dios estaba a mi favor, así me daría tiempo de lavarme el brazo e inventar una historia de el porque no llegue anoche, pero al entrar por la puerta a mis espaldas escuchaba el motor de el auto de mamá, solo con el simple azotón de la puerta tenia para saber que tan enojada estaba, grito - " ¡Reegan! ¡¿Donde crajo estuviste toda la puta noche?! Nos tuviste como idiotas a tu hermano y a mi buscándote por todo el lugar" - pero le conteste que solo había ido a casa de Albert y como estaba muy cansado me quede dormido, ella solo bufó y dijo - ¡Pues tienes celular! ¿porque no mandaste un mensaje de texto? - solo balbusie y se me ocurrió que no tenia carga en el móvil y eso fue lo que conteste, al parecer a mamá le parecieron turbias pero lógicas mis respuestas, así que no tuvo de otra mas que mandarme a mi habitación que realmente era lo que esperaba.
Finalmente lo hizo, me mando a mi habitación sin videojuegos por un mes, aun así me di por bien servido por que no me descubrió los estúpidos dibujos en mi brazo, subí a toda velocidad a mi habitación, asegure la puerta y corrí directo al lavabo de el baño y sumerji el brazo en agua y jabon, pero ni asi podia relajarme y pensar en aquella frase solo me confundía mas, ¡¿que carajos quizo decir con eso?! ¿Acaso moriré?, después de tantos minutos con el brazo en el agua lo saque para retirar la tinata de mi piel y sorpresa, ¡seguia ahí! Talle con cepillo, esponja, con la espátula ¡pero nada! Parecia un tatuaje y conservarlo con la madre que me cargo no era una opción. Espere a que mi madre fuera a su trabajo y que mi hermano saliera con sus amigos y entonces salí a casa de Albert, el era inteligente y le llamaban mucho la atención todo tipo de cosas extrañas, por eso el tenia pocos amigos, llegue a su casa a las 5:00 pm a esa hora la abuela de Albert estaría dormida y podríamos ir al sótano donde Albert hacia investigaciones, yo sólo lo veía como un pasatiempo de hueva. Entre a su casa su abuela como lo supuce, dormida como una roca en su habitación y fui directamente a la habitación y de Albert y lo sorprendo viendo pornografía en su laptop, le dije - "pero que novedad Albert, son las 5:15 pm de un hermoso sábado de viejas y tu aquí metido? Y aparte jalandotela?" el contestó - " ¿Vas a empezar a molestarme o me vas a decir a que se debe tu visita en pleno sábado y en estas condiciones? Y le dije - " Cabrón, ayer me paso algo raro, me tope con un wey que estaba todo madreado y me dijo que me recompensaría y solo me hizo estos estúpidos dibujos" -. Se los mostré y vi su cara de curiosidad y asombro, como cuando ve un nuevo bicho extraño o como cuando tiene entre las manos un complejo problema de matemáticas y empieza a tener una erección mental, - " Tranquilo Albert, solo son garabatos que un vegete me dibujo" - el dijo -" Talvez tengas razón, pero me intrigan ¿porque en ese orden? ¿que idioma interpretan?" y le dije, -"Tranquilo nerd, no es nada mañana iré a la ferretería y comprare desvanecedor de pintura y ya no estará, ven hay que irnos, Henry tendrá una fiesta y ya vamos tarde"-.
Henry era un gran amigo de la preparatoria y normalmente era famoso por sus fiestas, chicas, alcohol y cigarros, drogas no, porque a Henry nunca le han gustado. Llegamos a su casa a las 9:30 y la cosa estaba prendida Henry medio borracho y muchas en realidad muchas viejas, pero no se dejen engañar Henry no era un tipo muy agraciado, pero sabia como hablar y ser querido por todos.
Nos paramos en la entrada y escucho un grito desde adentro de la casa -Ese es mi hombre! Pensé que no vendrías hermano, la casa esta caliente y Annie esta ansiosa por verte"-. Annie era una chica que conocí en la preparatoria, según Henry ella era la chica perfecta, piel blanca, cabello castaño claro, con buen cuerpo y gran trasero, pero en verdad no es una chica con la cual puedas pasar mas de 1 hora hablando con ella ¿porque? Porque cada cosa que decía hacia que quisiera aventarla de un desimo piso, sus comentarios eran tan fuera de lugar como lo que hacia, solo dijo Annie y supe que la fiesta se había acabado sin si quiera entrar a su casa.
Albert y yo nos retiramos de la fiesta a las 12 am puesto que Albert no podía dejar sola a su abuela tanto tiempo, volvíamos a casa y el estúpido dibujo aun estaba ahí, sin siquiera correrse la tinta, comenzaba a sentir que el desvanecedor de pintura, seria en vano, derrepente Albert dijo con voz de disgusto y miedo a la vez -"Oh no, mira quien viene ahí, Daniel y Ray"- Daniel y Ray intentan intimidarnos cada vez que pueden y quieren, conmigo no se diga Ray, estoy seguro que si fuera una pelea limpia en verdad le ganaría a Ray y me dejaría en paz por fin, pero se que Daniel es como su novia celosa, y digamos que Albert no seria de mucha ayuda contra Daniel, sabia que estabamoa perdidos si no se nos ocurría algo, de pronto Ray dijo -" Miren quien esta aquí Reegan y el come libros de Albert, ¿pero que veo? ¿Reegan, te hisiste un tatoo? Vaya! Pero esta horrible, ¡al parecer ni para eso sirves jaja jajaja!"-. Y como era de esperarse de mi, no podía quedarme callado y no es porque me guste la pelea pero pues tantas campañas de anti-bulling hoy en día y no sirven de nada, siguen habiendo Daniels y Rays por todo el mundo, y lo que pienso yo es, que si quieres que pare tienes que detenerlo tu, así que tome toda la valentía de el mundo, apreté los puños y dije -"talvez no sirva para esto pero Annie tu ex, dice que soy bueno en otras cosas" para pronto Ray estaba en camino hacia mi con toda intención de molerme a golpes, de pronto de la nada Albert hizo algo que jamas pensé que el haría, golpeo directo en la cara a Ray. Ray no podía creerlo y mucho menos Albert, de pronto un puño se acercaba al rostro de Albert, Daniel lo golpeo en la cara tan fuerte que pude ver una gota de sangre caer al asfalto, entonces me abalance contra Daniel golpeándolo en el piso repetidas veces hasta que de pronto Ray me sujeto por detras de el cuello, viendo a Albert tirado en el piso, como dije anteriormente, yo ganaría si esto fuera una pelea limpia, pero es la pelea mas puerca y sucia de la historia, Ray dijo -"Reegan, Reegan, ¿acaso crees que con tu amigo marica nos ibas a vencer? Daniel, llevemos los a ese terreno baldío, ahí nadie nos molestara cuando Borremos la estúpida sonrisa de Reegan y Albert"- Daniel como fiel perro de Ray no arrastro hasta ese terreno, Ray siguio diciendo las estupideces que siempre dice, depronto vi que de la nada Daniel tenia un tubo de hierro y en verdad se veía que metía un buen putazo, de ninguna manera dejaría que esto acabara aquí, pero ¿que podía hacer Ray me sostenía y Albert no estaba casi consiente, en mi mente solo estaba en quitarme a Ray de enzima, Daniel se acerco con aquel tubo y Ray en tono de burla dijo -"¿alguna ultima petición Reegan?"- y grite con todo el enojo que tenia en mi, -" ¡que quites tus manos de mi!"- de pronto, de la nada Ray salio disparado hacia atrás como si algo lo hubiese empujado, Ray se impacto tan fuerte contra el piso que quedo knockeado, Daniel, tan asombrado como yo de lo que había pasado seguía con su plan de terminar lo que su dueño le había ordenado, se dirijia a mi con tal enojo y velocidad que solo cubri mi rostro con mis brazos y de la nada apareció enfrente de mi una gran espada, bloqueando el golpe con el tubo de Daniel.
Daniel salio corriendo al ver semejante espada ahí, de la nada, yo corrí a revisar a Albert, pero Albert ya estaba de pie y boquiabierto el dijo - "¿pero como rayos hisiste eso?"- - " ¿que cosa? ¿Que paso?"- " Reegan, tu brazo derecho despedía pequeñas luces y de pronto ¡Pum! Esa enorme espada apareció" - "¿Fui yo? Talvez viste mal, no puede ser" - "Yo se lo que vi Reegan y es el brazo de los dibujos, ¡talvez no son solo letras ni dibujos!- " Albert, estas alusinando esas cosas no suceden"- "¿A no? ¿Donde esta la esta la espada, idiota? - "¿Como que donde? Ahí donde cay........."
Mierda talvez Albert tenga razón, talvez el hombre a eso se referia, pero ¿porque una estúpida espada?, Como sea los dibujos en mi brazo sigue ahi y si ellos hicieron aparecer eso, significa que seré aun mas raro que Albert, por ahora nos iremos a casa y pensare que a pasado

HavookDonde viven las historias. Descúbrelo ahora