❦Inquebrantable: capítulo 2❦

284 36 16
                                        

──── ・ 。゚☆: *.☽ .* :☆゚. ────

Había pasado un mes desde que el pequeño infierno de Kim TaeHyung había comenzado, y aunque la presencia de Min YoonGi le molestara a más no poder, el azabache decidió a fuerzas verle el lado positivo a la situación, después haberla analizado desde el primer día. Y es que quizá compartir salón con el insoportable de “YoonGi sonrisas falsas” no era algo que le agradara, le servía de algo, pues como dicen: Ten cerca a tus amigos, y más a tus enemigos.

En su mente, tal vez eso era lo necesario para así derrotarlo en calificaciones por una buena vez.

—¿Entendieron las operaciones?— preguntó con calma el profesor NamJoon, haciendo que varios estudiantes nerviosos asintieran. TaeHyung rueda los ojos, ya se había adelantado a ese tema, por lo que no tenía que temer —. Bueno, entonces sacaré a dos. Qué tal... ¿Los jóvenes Jeon JungKook y Kim JiSoo?

—No puede ser, no puede ser...— susurra el primero, levantándose con la carita angustiada y mirándolo suplicante, como si de esa forma TaeHyung pudiese darle mágicamente el resultado del problema que ni siquiera había escrito el profesor.

—Señorita Kim, al frente también, por favor.— dice el mayor, a lo que de forma inevitable TaeHyung posa su mirar dorado en la fémina de cabellos claros, quien nerviosa juega con la manga de su suéter beige y se acerca hacia la pizarra. El azabache sonríe con superioridad para sus adentros, y es que verla de esa forma tan vulnerable le causaba tanta gracia, era como una pequeña venganza para él después de lo de su asiento.

«Vamos, niña lista, veamos qué tan buena eres» pensó, recordando las veces que la vio, de casualidad, leer con tanta concentración los mismos libros avanzados que él.

—Los problemas ya están listos, pueden empezar a resolverlos.— anuncia el profesor Kim, a lo que TaeHyung observa atento a la castaña, quien aunque al principio no hacía nada más que ver, segundos después comenzó a escribir en la pizarra su procedimiento, mientras que JungKook hacía lo mismo, combinando fórmulas que no tenían nada que ver con la clase.

—Oh, pobre JungKook...— escucha murmurar a Lisa, y TaeHyung asiente sutilmente a sus palabras, ya le explicaría luego lo que se debía hacer.

—¿Terminaron?— pregunta el profesor NamJoon después de unos cortos minutos, haciendo que el azabache deje su lapicero de lado con ambos problemas ya hechos. Al alzar la mirada hacia sus compañeros, especialmente hacia cierta chica de ojitos nerviosos, parpadea con un poco de asombro.

JiSoo y él tenían los mismos resultados.

—Felicitaciones, señorita Kim, la respuesta es correcta. Pero usted, joven Jeon...— habló, para seguidamente soltar un suspiro y sonreír comprensivo —. Explicaré una vez más para que comprenda, pero preste mucha atención esta vez.

—Gracias, profesor NamJoon, ¡Muchas gracias!— respondió el peliazul, avergonzado pero feliz, mientras TaeHyung no pudo evitar seguir con la mirada a la castaña, quien luego de sentarse en su lugar es felicitada por Min YoonGi. JiSoo al verlo le regala una amplia (y curiosa, según TaeHyung) sonrisa en forma de corazón, para segundos después tomar sus manos, como si de esa forma le agradeciera algo.

TaeHyung rueda los ojos al ver aquello y entonces sigue con su lectura. No valía la pena prestarles atención, ya había sido suficiente.

El atardecer de colores moribundos pintaba suavemente las calles cercanas a su hogar, y TaeHyung, después de explicarle a Lisa y JungKook la clase de aquel día, lanza un suspiro cansino al por fin llegar a su casa. La encuentra vacía, lo cual es normal a esas horas, pues tanto su madre como la pareja de ella trabajan y solían regresar en la noche.

Inquebrantable [TaeSoo]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora