El descubrir de mi cuerpo era un
preámbulo tan abierto, tantear el sabor
de mis labios, acariciar mi figura...
todo era una pecaminosa tentación.
Que el tierno arullo del Otoño,
besen suavemente mi cuerpo.
Inocente al desnudo.
Con ojos inexpresivos y
manos temblorosas.
Es eufórico. Las manos frías
bañadas en sudor.
Tu cuerpo contra el mío,
la respiración se me corta.
Que la noche se encargue
de empañar mis lentes.
Quisquillosa y risueña ante tu
tacto.
No sólo quiero que me observes.
No sólo quiero sentir el calor
de tus dedos.
No sólo quiero ser cera fría.
Acércate a mi pecho, siente
mis latidos.
Desvergonzados y torpes.
Deja besos que me derritan
la boca, que mis brazos te
rodeen.
Deja que las manchas de cera
sean besos inocentes.
Hasta que la luna escuche
mis deseos.
Aquellos donde no sólo
sientas la cera fría. Un
señuelo sin capacidad de
amar.
Donde sientas mi corazón.
Besarte sin dejar manchas.
Y vernos mutuamente en la
luz nocturna. Más cerca.
Cortando la cinta que me rodea.
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Cobardía entre palabras.
PoetryDemuestra la cobardía entre palabras que rimen (A veces)
