Mi nombre es "Vincens" un nombre algo poco común ¿No?
Pues a mí no me gusta mucho y por esa razón prefiero que me llamen "Vins"
—¡Vincens, baja a desayunar!—Bien, era mi señal, eran exactamente las ocho y media, y debía tomar mis cosas, así que tome todo lo que pude ambientado en lo escolar y los tiré en la mochila de forma desordenada para después bajar a desayunar.Fuí caminando por el pasillo, mi habitación se encontraba al final de todo, al lado estaba una de las habitaciones de invitados y luego uno de los baños, yo no tenía hermanos y la verdad lo disfrutaba no sé porque la verdad.
Baje por las escaleras, bajando rápidamente y observando a mi madre sirviendo uno que otro plato mientras mi papá leía el periódico.—Buenos días mamá, buenos días papá.—Dije acercándome hacía mi madre y tomando algo lo que preparaba y echandolo en mi boca.
—¡Hey!—Exclama mi mamá.—No hagas eso, y peinate ese cabello.—Dice ella al ver mi cabellera rubia. Sí, soy rubio digamos...Mi padre es rubio, es alguien que se ve realmente varonil pero a mí no me tocó esa suerte, soy flaco, utilizo lentes y no estaría en los sueños estereotipados de una mujer...Para nada.—Está bien mamá, está Bien.—Fuí caminando rápidamente hacía la puerta y la abrí observando una figura familiar con el brazo extendido.—¿Ah? Me atrapaste.—Ella es Keiry mi mejor amiga.—¡Descolorado!—Se lanzó a mis brazos haciéndome enrollar mis brazos en su espalda soltando una risa. el apodo de descolorado me lo dio por el tono tan rubio de mi pelo ya que según ella mi pelo parece como si hubieran descolorado a una persona.Keiry era una chica un poquito, pero solo un poquito más pequeña que yo, su cabello castaño oscuro le llegaba hasta un poco más hacía abajo de sus hombros y era o ondulado, tenía un cuerpo fabuloso el cual todo hombro tendría como codicia, pero yo no soy todo hombre y por lo tanto no tengo como meta sexual a mi mejor amiga.
Ella tenía puesto un vestido color morado pastel el cual dejaba ver sus piernas, y no tendría ningún tipo de tirantes, pero también tendría puesta una chaqueta negra.—¡Hola!—dije mientras continuaba con aquel abrazo hasta que ella se apartó de mí y me dedico una sonrisa.
—¿Nos vamos?—Dijo ella en un instante.—Deja busco mi mochila.—Le dije dejándola en la puerta y agarrando mi mochila de la cocina y corriendo hacia la puerta para comenzar a caminar con ella.El camino hacía la escuela se hizo algo largo, aún seguíamos caminando y Keiry se notaba algo cansada.—Joder, creo que fue mala idea venir con tacones.—Dijo está mientras se detenía un poco para comenzar a respirar de forma forzada.
—Vamos, no es para tanto dramática.—Dije en tono burlón.—Aunque ella estaba cansada, estaba seguro de que no se arrepentía de haber venido en tacos.
Keiry era una persona que le importaba como se veía y como la veían los demás, Digamos que era muy sociable, lo contrario a mi, Okay, digamos que no es que no me guste, ahora tampoco me encanta y con eso quiero decir que realmente solo es aceptable para mí.Pero Keiry era muy sociable y querida, por lo tanto siempre quería dar una buena impresión y por lo tanto quedar bien con todo el mundo, aunque esto aveces no era posible ya que el mundo está lleno de personas malignas a las cuales todo les parece mal, o se llenan de envidia porque estés haciendo cualquier cosa y habían veces donde ese tipo de personas la llegaban a lastimar, y le hacía enserio sufrir y eso enserio me hacía enojar, el hecho de que la lastimaran tanto como se dejaba llevar de las opiniones de los demás pero aún así no se lo decía, más bien me quedaba callado con eso.
Segundos después llegamos a la escuela, estaba repleta de obviamente estudiantes y alguno que otro maestro, cada uno de los estudiantes estaba en su lado, Keiry y yo estuvimos ambos cerca charlando sobre una que otra cosa cuando un auto de color rojo paso por nuestro lado y nos pitó, a lo que volteamos la mirada y ahí estaba Miky, Miky era la pareja de Keiry, no me caía bien pero lo disimulaba.
—¡Hey preciosa!—Grito este mientras que salía del aquel auto, caminando hacía Keiry y abrazándola acompañando ese abrazo de un beso realmente carnal.
Ví como ellos dos se separaron mientras se miraban el rostro y sonreían.—Iu, estoy aquí...Hello.—Dije algo asqueado por aquella escena mientras estos dos dirigieron su mirada hacía mi.—¡Hey, Hola Vinchet!—Dije aquel refiriéndose a mi nombre mal pronunciado.
—Es Vincens, grabatelo.—Dije dedicándole una sonrisa algo hipócrita.—Clarooo, bueno en fin...Te veo más tarde bebé, debo entrar a clases de biología sí o sí.—Se despidió dejando otro beso en los labios de aquella pero esta vez más corto y corrió hacía dentro de la escuela.—¡Que pesado Vincens!—Exclamo Kei, mientras la ignore yendo hacía dentro de la escuela.—¡Okey! besitos, ya vamos dentro.—Dije escapandome de la escena, mientras esta me siguió para no quedarse detrás.
••••
Mis ojos solo podían mirarla a ella..."Nadia.." Ese hermoso nombre resoplaba por mi mente, no podía dejar de pensarla, ella era la causa de todos mis pensamientos promiscuos o de mis suspiros por las noches, es la persona a la cual me gustaría dedicar todas las canciones de felicidad y amor que tengo guardadas en mi extensa lista de descarga.
¿Romantico, no? Pues ese era mí yo enamorado y aun con estos buenos sentimientos era un asco con lad chicas, y no pensaba acercarme a Nadia ya que ella era demasiado para mí.Aun no sé como Keiry es mi mejor amiga, quizas por es igual o más anormal que yo, pero sin embargo no me arrepentia de serlo, pues es una de las mejores cosas que me ha pasado en el mundo...Enserio.
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Mentora de mis deseos.
Teen FictionVincens nuestro protagonista, el típico chico de lentes el cual prácticamente es invisible ante los demás quiere llamar la atención de una de sus compañeras, y por esa razón su mejor amiga y él llevan a cabo planes para dar un nuevo renacimiento a l...