Me coloco mi abrigo favorito, afuera hace un frío horrible, pero claro, no puedo quejarme de nada ya que es mi estación favorita del año. En esta época se siente más felicidad de lo normal, o al menos eso pienso yo.
Salgo de mi casa, al ver los adornos navideños que la decoran, sornío felizmente. Me apresuro en caminar y llego al patio de la enorme casa de Nerea -mi mejor amiga de la infancia-. Toco su puerta de madera blancay espero a que me reciva con su típica cara de culo. Tras unos minutos sin respuesta, le timbro al movil. Por fin siento pasos que se acercan, provenientes de adentro. Abre una Nerea despeinada y agitada. Frunzo el seño confundida por lo que ven mis ojos.
—¿Que andabas haciendo? pareces recién acabada de salir de un maratón
Ríe traviesa y me da la espalda, cosa que me hace sospechar.
Mmm..
—¿Que me estás ocultando, hija del diablo?
—No seas tan chismosa, no es para nada importante.
Rueda los ojos y se aleja para luego traerme una taza mediana de té caliente. La agarro y tomo despacio de este.
—Mejor hablemos de tí —dice y ya de a lo que viene—Ya tienes 19 años y aún sigues virgen, no creo que el proximo chico se vaya a morir por solo metertela, después de todo..
—Nerea —la interrumpo—. No hables así, cómo si no fuera nada, muchas personas han sufrido por mi culpa, no quiero causar más daño.
—¡Pero tú no haz hecho nada! ¡No tiene por qué ser por tu culpa! Además, puede que la cosa cambie. No puedes vivir en un miedo constante a esto, hace ya dos años no sales con nadie. Date la oportunidad de que te amen y amar.
Suspiro profundamente ante sus palabras. Derrepente sentimos unos gritos que vienen de afuera y con cuidado nos asomamos a la puerta para ver que es lo que está pasando. Se puede observar a la nueva vecina peleando con su esposo, esta le tira toda su ropa por la ventana del piso de arriba y el esposo la recoge mientras grita barbaridades. Ya estamos acostumbradas a esto, practicamente todos los fines de semana hacen el mismo espectaculo y luego se andan besando por todo el vecindario. Cerramos la puerta.
—¡UY! ¡YA SE ME OLVIDABA! ¡TE HE COMPRADO UN CONEJILLO DE INDIAS! —grita toda emocionada y sin más corre escaleras arriba —¡Ven, lo tengo acá!
La sigo y me adentro a su habitación, al igual que ella. Tomo asiento encima de la cama. Desde pequeña adoro estar en su habitación, es cómo un ambiente super tranquilo y calientito. Veo cómo saca de una jaula a un pequeño animalito todo peludito, es de color blanco, tiene una pequeña manchita negra en su ojo izquiedo. Me lo pone entre las manos y confirmo que es la cosita más tierna que he visto en mi vida. Le paso un dedito por la cabeza en forma de cariño.
—De nada —sonríe y me abraza por el cuello.
—Eres la mejor, Nerea —le doy un beso en la frente
—Cuidalo mucho, tratalo cómo a un hermanito menor. Después de todo hasta se parecen —bromea
—¿Este es mi regalo atrasado de cumpleaños?
—Bueeeno...digamos que se le puede llamar así
—Le pondré Miska
—Me gusta —dice sin mirarme, tiene toda su atención en el celular—Necesito irme ¿nos vemos mañana?
—¿Me estás votanto? —río divertida—Y..ya es tarde, todo está oscuro ¿a donde irás?
—No pasaré la noche en casa, voy a quedarme con una amiga
—¿Amiga? ¿cual amiga?—pregunto confusa ya que ella núnca se ha quedado en una casa que no sea la de ella o la mía
—¿Ahora eres policía? —Agarra su chaleco
Quizás es mejor que no ande tanto de metida, si no me quiere contar es su desición y no puedo obligarla.
—Bueno, cuidate mucho ¿si? —le doy un último abrazo y me voy rumbo a mi casa.
Aunque intenté ignorar el tema y no darle mucha importancia, sigue rondando en mi cabeza con quien se fué.
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Heartless
Misterio / SuspensoLa vida amorosa de Josette es una completo asco. Cada vez que se enamora de alguien, esa persona se muere misteriosamente. Esa es la razón por la cual se aleja lo más posible de los chicos que intentan algo con ella, pero claro, es muy complicado y...