EODL: veinticinco

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Sacando la erección del menor de su boca con un pequeño sonido hueco de por medio, Yoongi tomó el cojín a su lado para tapar la hombría de su esposo, más rápido de lo que su mente logró procesarlo.

Había estado trabajando tranquilo en su ofina, cuando el Alfa llegó a "visitarlo" pero la verdad es que vino con intenciones de todo, menos de quedarse quieto en un lugar, así que terminó convenciendo a Yoongi para que dejara el papeleo por un rato y atendiera el problema con su post-celo, aunque el omega sabía que era una excusa, porque ya había transcurrido una semana desde aquello.

Todo marchaba bien, él se ofreció a chuparsela y Jeongguk estaba por llegar, hasta que el seguro de la puerta se hizo oír y antes de que el pálido ordenará que no entrará a quién sea que tuviera las intenciones de hacerlo, Jooyeon pasó, quedándose sorprendida.

-Mierda -Yoongi siseo poniéndose de pie y encarando a la sonrojada chica-. ¿¡Cuántas veces te he dicho que esperes a que te permita el acceso!? -preguntó acercándose a ella.

-Pero usted me mandó a comprar unas cosas y dijo que no tocara y solo entrará para no interrumpir en su trabajo.

El Omega hizo un ruido ahogado, porque era cierto, de todos modos se molesto y tomó su encargo de las manos de la mujer, mandándola lejos de su vista. Al salir la asistenta, fue a su escritorio dejando la bolsa de papel ahí, mirando a su esposo después, Jeongguk arreglaba su pantalón aún sentado.

-Te diría que continuaramos, pero se puso aguada -dijo sin descaro alguno.

Yoongi se sonrojo, aún no se acostumbraba a esta faceta, el Alfa parecía desconocer la vergüenza y se la pasaba hablando sin filtros.

Eso no quitaba el hecho de que seguía siendo un romántico, pero antes cualquier frase que Jeongguk dijera era acompañada con un beso o caricia, ahora lo manoseaba, sus manos nunca estando quietas.

-Bien -el mayor dijo rendido-. ¿Hiciste lo que te pedí?

-Sí, mandé la mejor y más cara cuna a Daegu, también una carta felicitando a los nuevos padres -respondió, observando como el peli gris se sentaba a continuar con su trabajo-. Ellos se casan el quince de diciembre, y su cachorra nació hoy, ¿Estará bien Jimin para ese día?

Yoongi asintió, colocándose sus lentes y tecleando algo en su ordenador.

-Si fue parto natural estará completamente bien.

-Faltan dos días.

-Te preocupas mucho -murmuró mirándole de reojo.

Jeongguk soltó una risa, dejándose recostar en el sofá a la vez que cerraba los ojos.

-No soy Omega, solo tengo dudas, si yo tuviera un bebé por el-

-¿Siempre eres así de imprudente? -Yoongi le interrumpió-. Todavía recuerdo la vez que insinuaste una situación insestuosa.

-Bueno, es que es extraño que mi esposo me diga de la nada que soy su hijo -refutó, enderezado la cabeza para mirarle.

-Dije que parecías mi hijo, no que lo eras. No pongas palabras en mi boca que nunca he dicho.

-Hum -sonrió de lado-. Puedo poner más que palabras en tu boca.

El Omega viró los ojos, nunca encontraría remedio para Jeongguk.

-Duermes por tres meses y cambias de personalidad -dijo irónico.

-No, yo siempre he sido así -confesó-, pero cuando recién pasábamos por esas cosas tú no necesitabas a alguien descarado y bromista, necesitabas a alguien que te apoyara y te diera consuelo. Ahora no, ahora estás tan seguro de ti mismo que da miedo que un día ya no me necesites.

El Omega del Líder | KookGi [SIN CORREGIR]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora