⿻ 𝗦𝗪. ◠ Fanfiction / Proceso 𔘓
─ La vida de SuNoo dio un cambio drástico al enterarse de que JungWon, su amigo de años, tenía sentimientos amorosos por él.
Sin embargo, en su mente se desataba una gran disyuntiva, porque a SuNoo le gustaba gu...
SuNoo creía que era la peor persona del mundo. No merecía el perdón de nadie y él mismo lo sabía, pero no iba a negar que últimamente le gustaba la sensación de gustarle, —valga la redundancia— a JungWon.
Habían pasado alrededor de dos semanas desde que su mejor amigo había confesado sus sentimientos para con él, y ya no sentía ningún tipo de incomodidad entre ambos.
Aunque JungWon le había prometido de que todo seguiría igual, de la mente de SuNoo no podía salir el nuevo conocimiento de que le gustaba al mayor. Y es que cualquier acto hecho por JungWon, siendo hasta el más mínimo, derrochaba cierto toque de interés y cariño poco fraternal que hacían sentir bien a SuNoo.
Sentía su ego subir, se sentía bien consigo mismo, se sentía interesante y capaz de gustarle a alguien más, y todo esto gracias a la confesión de JungWon. La sensación le gustaba tanto, que SuNoo deseaba no dejarle de gustarle nunca a su amigo, incluso si no llegaba a corresponderle algún día.
—¿Te gusta cómo me queda esto? —preguntó, viendo a JungWon a través del espejo de cuerpo completo de su habitación. Reprimió una sonrisa satisfecha al ver la expresión embelesada de su mejor amigo al verlo con aquella camisa negra que contrastaba muy bien con su color de piel—. Won... te pregunté si me queda bien esto.
El pelirojo parpadeó y asintió rápidamente, —Te queda muy bien, Sunnie.
SuNoo le sonrió dulcemente a JungWon, y arregló su cabello para finalmente salir hasta los bolos, en donde se encontrarían con los demás. Durante el camino, SeonWoo disfrutaba de sentir la mirada de JungWon en él, como si necesitase verlo a cada momento, así que no la devolvió nunca, engañando al menor, y haciéndole creer que no se había dado cuenta.
Saludaron a sus hyungs y a su menor una vez que llegaron, y tomaron asiento en el sitio que habían apartado.
—Iré a buscar mis zapatos —habló JungWon al rato que llegaron.
—Yo también voy.
—¡No, Sunnie! —negó el pelirojo—. Quédate, yo buscaré ambos.
SuNoo sonrió y asintió, viendo cómo JungWon iba a pedir los zapatos especiales de ambos.
Un pequeño golpe a su costado lo hizo quejarse, girándose para poder ver al que lo hizo y encontrándose a Ni-Ki algo serio.
—¿Por qué me pegas? —se quejó, sobando su costilla derecha.
—Conozco a JungWon, y sé lo dado que es cuando está interesado en alguien, así que espero y no te estés aprovechando de él —susurró Ni-Ki para evitar que los demás escucharan su conversación.
SuNoo rodó los ojos y vio al chico con falsa incredulidad, —¿Cómo crees que me aprovecharía de JungWon? Te recuerdo que somos mejores amigos y sería incapaz de hacerle algo así.
Ni-Ki entrecerró los ojos y se cruzó de brazos, apoyándose en el respaldo del acolchonado asiento y sin dejar de ver cuestionablemente a SuNoo. Él le tenía un aprecio increíble a JungWon, convirtiéndolo en uno de sus amigos más cercano, aunque no tanto como lo era SuNoo.
Por eso se sentía en la obligación de velar por el bienestar de JungWon, porque conocía a su amigo y sabía que era capaz de dar hasta lo que no tenía por las personas que le interesaban románticamente.
Aún recuerda cuando le gustaba una chica de su clase de álgebra. JungWon la había ayudado en cada una de sus tareas, exámenes y demás evaluaciones para que esta pudiese pasar con buena nota la materia. ¿Y ella? Ah, sólo aprovechaba la ayuda de su tonto amigo sin sentir lo más mínimo por él, causando que JungWon se deprimiera cuando la vio llegar del brazo de su verdadero novio.
Llámenlo paranoico, pero aunque SuNoo era el mejor amigo de JungWon, no podía evitar aprovecharse de esta cualidad del pelirojo.
—No estoy diciendo que lo hagas —respondió por fin—. Sólo espero y no lo llegues a hacer nunca. Tú y JungWon son importantes para mi, pero no dudaré en alejarte de él si veo que le estás haciendo mal.
—Sé que JungWon es tu hyung preferido, no es necesario que me lo recuerdes —habló SuNoo con voz burlona.
—No es que sea mi hyung preferido, pero entre tú y él, JungWon no es tan fuerte para enfrentar este tipo de situaciones y lo sabes —aclaró Ni-Ki e hizo una mueca con los labios—. Won es algo sensible y se toma las cosas muy a pecho... sólo quiero evitar que sufra otra vez.
SuNoo sintió una pequeña punzada de culpabilidad en su pecho por todos los pensamientos egoístas que había tenido con respecto a los sentimientos de JungWon. Tal como lo había dicho Ni-Ki, su amigo tenía un alma noble e inocente, sufriendo en gran medida cuando era traicionado de alguna manera, y perdonando a las personas con facilidad.
A pesar de saber eso, SuNoo seguía pensando en lo bien que se sentía gustarle a su amigo. Él sabía que no era la mejor persona del mundo, pero también sabía que no era el único al que le había pasado eso y mucho menos el único en buscar mantener aquella increíble sensación de gustarle a alguien.
La sensación de saber que alguien está ahí, pensando en ti como alguien increíble, guapo, ideal, deseando tenerte cerca todo el tiempo. SuNoo sabía que no era el único, así que porqué debía detenerse.
—Sé cómo es JungWon, así que lo menos que quiero es lastimarlo —dijo SeonWoo y sonrió de lado—. Estoy intentado llevar las cosas con calma y que todo lleve el curso que llevaba antes. Es mi mejor amigo, y nunca le haría daño. Ya me siento mal por no poder corresponder sus sentimientos, así que lo menos que puedo hacer por él es comportarme como siempre, sin ignorarlo o evitando su cercanía.
Ni-Ki asintió lentamente y sonrió, pasando su brazo por los hombros de SuNoo y atrayéndolo a él, —Me gustó escuchar eso de ti, y de cierta forma me siento calmado al saber que a JungWon le gustas tú, ya que sé que serás incapaz de dañarlo.
Otra punzada de culpabilidad atravesó a SuNoo, quien sonrió nerviosamente y se dedicó a hablar con sus demás hyungs.
—Toma, Sunnie.
JungWon llamó su atención, entregándole los zapatos que había buscado para él. SuNoo los tomó y sonrió en grande, acercándose a JungWon y dejando un corto beso en una de sus mejillas, —Gracias, Wonnie.
Las palabras de Ni-Ki hacían eco en su mente, pero ver a JungWon así, con las mejillas sonrojadas y la mirada brillante al verlo, lo hacían ignorar toda advertencia dicha anteriormente por su menor y querer seguir siendo visto de esa forma tan bonita como lo veía JungWon.
El adoraba a JungWon, pues era su mejor amigo y compañero de vida, pero no quería dejar ir esa sensación. Es más, podía asegurar de que quería seguir con ella mucho más tiempo.
—¿Podemos hacer equipo, Sunnie? —preguntó JungWon—. Es que tú eres bueno en todo y contigo estoy seguro de que ganaré.
El pecho se le llenó de orgullo a SuNoo y sonrió soberbio, —Claro que voy contigo, Won. Siempre estaré contigo.
JungWon sonrió de manera tímida y se levantó para poder colocar sus nombres en la máquina. SuNoo, por otro lado, sentía la satisfacción recorrerle entero por cómo su menor peleeba por un puesto a su lado. Sin duda alguna, quería más de eso, ya después se arrepentiría de sus acciones.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.