Nos encontramos mi madre, mi hermano y yo listos para viajar, a la final Marcos fue obligado a venir, asi que no trae una buena cara, estamos esperando la lancha para poder surcar el mar y llegar a aquella isla, la cual no recuerdo el nombre, no hay muchas personas esperando, unos cuantos turistas y nosotros. El viaje duró cerca de dos horas, para ser nuestra primera vez en lancha no nos mareamos, a comparación de algunos turistas, lo cual resulto un poco desagradable y divertido a la vez, bajamos de la lancha y unas pangitas nos cruzaron al muelle, ahí se encontraba la amiga de mi madre, estiraba su mano y nos saludaba, cuando porfin pisamos tierra ella se dirigió a nosotros, su nombre era mayra, era una señora de estatura baja, de complección gruesa, cabello largo y oscuro, nos beso la mejilla a todos, cargamos nuestros equipajes y nos dirigimos a su casa, el suelo era de tierra completa, no se encontraba adoquinada, asi que era difícil caminar, como la isla era pequeña no nos tomó mucho tiempo llegar a su casa.
- ¿ qué tal les fue en el viaje? -Preguntó ella.
- muy bien. -le contestó mi madre.
Mi hermano y yo nos encontrabamos muy callados, mientras escuchabamos lo que platicaban.
Entre a la casa y pregunte donde dormiriamos, nos indicó una habitación, entonces acomodé mi equipaje, era un cuarto pequeño, habia una cama de dos plazas, y también una litera, más tarde un hombre llegó, acompañado de una pequeña niña, eran su esposo e hija, los presentó, su esposo se llama Mauro y su pequeña hija Maileth, su esposo era un hombre alto, cabello negro, ojos oscuros, nariz aguileña, y la niña era de lo mas hermosa, era de tez blanca, igual que su madre, ojos grandes rasgados acompañados de unas pestañas largas y curvas.
La verdad ese día no se hizo mucho, a parte de platicar.
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