31 - Mi doctor personal

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Acercaste tus brazos y él levanto las mangas del saco para ver tus notorias heridas, algunas recientes delatadas por ese color rojizo y la costra.

-¿Con qué te las hiciste?-

-... ¿Esto es necesario?- Preguntaste mirando a otro lado, no querias hablar de eso. Te miro desafiante esperando a que confesaras.

Suspiraste en aceptación. -Digamos que le pedi prestada una de sus navajas a Diego-

Queria explortar de ira, pero se contuvo y siguió interrogandote. -... ¿Cuando empezaste?-

-No recuerdo- Molesta, aunque realmente sabias el dia exacto.

-... Bien... Al parecer no son graves y sanaran rapido, pero algunas te dejarán cicatrices-

-... ¿Ya terminaste?- Preguntaste con notable molestia, asi que te soltó para que cubrieras tus brazos nuevamente.

-No te enojes por preocuparme, necesitaba revisar tus lesiones... Y tienes que dormir, tienes muchas ojeras- Sugirió suavizando la mirada.

-... Gracias- Dijiste entre dientes.

-No te lo estoy diciendo para que te pongas así... Estoy ayudándote- Apretó la mandíbula con molestia ante tu comportamiento infantil. -(Esto va a ser lento) Abre la boca- Ordenó en un tono de voz demandante.

-¿Para qué?-

-Tengo que ver tu salud bucal- Cruzó los brazos y arrugó la entreceja.

Resoplaste y abriste un poco la boca para que pudiera revisarte. Él te tomo de la mandíbula para poder mover tu cabeza libremente y ver mejor toda tu cavidad bucal. Era bastante incómodo para ti.

-Necesitas tomar más agua, tienes unas grietas en las encias- Dijo y te soltó de inmediato.

-¿Qué más doctor?- Sonreiste con sarcasmo.

-No estamos jugando al doctor ___-

-Pues parece-

Enhalo y exhaló lentamente para seguir manteniendo la calma. -Vamos, tienes que bañarte y luego dormir- Dijo mientras tomaba una toalla que estaba en la cajonera de tu mesita de noche.

-No quiero dormir-

-¿Por qué no? Esas ojeras me dicen que no las estado haciendo bien-

-... Pesadillas y... Pensamientos horribles- Confesaste.

-Ya veremos que hacemos, mientras vete a bañar con agua caliente antes de que te resfries- Te dió la toalla.

[...]

Cuando terminaste de darte un baño caliente, regresaste a tu habitación, aun tenias esa cara decaída con la que al principio te fuiste. Entraste a la habitación y la cama ya estaba tendida, igualmente que tú, Cinco entro a la habitación, solo que él tenia unas taza en sus manos que emaban vapor.

-Justo a tiempo- Dijo y te dió una de las tazas, la cual tomaste con ambas manos y miraste en su interior. Era un ___ caliente. -Café para mí y ___ para la niña-

-... Gracias- Dijiste sin ninguna emoción y caminaste hacia la cama, te sentaste en la orilla y dejaste la taza en la mesita de noche.

-Tienes el cabello muy húmedo ___-

-¿Y eso que tiene?-

-Voy por la secadora- Evitó responderte, no quería lidiar con tu pésimo humor en estos momentos y mejor se apresuro a ir por la secadora. Regresó con esta y empezó a secarte le cabello ahi mismo en la cama.

Mientras te secaba el cabello tu bebias lo que te habia traido, aun seguia caliente pero no cometiste el mismo error de antes y le soplaste antes de beberlo. Asi no te quemarias la lengua.

Después de un rato, ya tenías el cabello seco y tu taza ya estaba vacía. No dijiste nada durante todo ese tiempo.

-Bien... Ya es hora de dormir- Camino hasta el interruptor para apagar la luz, fue a las grandes ventanas y cerró las cortinas para evitar la luz de la luna.

-Quiero y a la vez no-

Cinco caminó de regreso a la cama y se quitó los zapatos para acostarse debajo de la sabana. -Ven- Dijo con un tono de voz suave levantando la sabana indicándote que te acercaras.

Apagaste la lámpara de noche y te acercaste, no tan cerca, pero él se acerco mas a ti de manera que quedaste acurrucada en su pecho.

-No digas nada, solo intenta dormir, ¿okay?- Dijo con un tono de voz suave.

Te sentiste un poco nerviosa y un leve rubor apareció en tus mejillas cuando te abrazo y empezó a acariciar tu cabello. Suspiraste con tranquilidad, te sentiste feliz por la cercania de Cinco nuevamente. Escuchabas su corazón latir y su respiración caliente sobre tu cabeza.

No tardo mucho para que quedaras profundamente dormida, lo que no habias hecho hacia bastante tiempo.

[...]

A la mañana siguiente, Cinco entró a la habitación diciendo tu nombre. -¡___! Despierta-

-¿Q-Qué pasa?- Te tallaste los ojos un poco al empezar a despertar. Habias tenido un sueño bastante pesado, que incluso sentiste tus ojos hinchados de tanto dormir.

-Acaba de llegar-

-¿Quién?- Te incorporaste en la cama, y entreabriste los ojos, aun no veias bien.

-Este cachorro- Sonrió y lo saco detrás de él para ponerlo en tu cama, él cual inmediatamente corrió hacia tu con muchas energías sin dejarte reaccionar.

Te pusiste muy feliz y empezaste a mimar al cachorro, él te quería lamer la cara. -¡Aww! ¿Quién es bonito? Que lindo cachorrito- Lo acariciaste.

-No pensé que papá fuera a cumplir tu petición- Se sentó en la orilla de la cama y miro al cachorro muy juguetón.

-Dios mío es tan bonito- Dijiste con los ojos radiantes de ternura hacia el cachorro mientras jugabas con él.

-¿Cómo lo vas a llamar?- Preguntó con curiosidad.

-Mmm... Pennycrumb- Dijiste haciendo que el cachorro ladrara tiernamente. -¡Aww si te gusta, te gusta!- Moriste de ternura y lo acariciaste.

-(Si, creo que esta un poco loca)- Pensó mientras te observaba.

-Mr. Pennycrumb esto es para ti- Apareciste un collar para colocarselo.-Ayyyy que lindo, muero de ternura- 

-Ayer tenias un cara desanimada y ahorita te ves muy contenta- 

-Eso no cambia como me siento internamente- Dijiste cortantemente y saliste de la habitación dejando solo a Cinco con el lindo cachorro.

-Empiezo a creer que es bipolar... ¿No lo crees Mr. Pennycrumb?- En respuesta, Mr. Pennycrumb ladró tiernamente al igual que contigo. -Si que eres lindo- Dijo con una leve sonrisa y lo acaricio un poco.


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¿Obsesión o Dependencia Emocional? [EN EDICIÓN 2025]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora