CAP. 8

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AMELIE:

Bajo al sótano de la fortaleza que mi padre construyó para mí, lugar que nadie conoce aparte de mi padre y hermano.

Lugar que ni siquiera mi padre se atreve a entrar, por toda la masacre que este lugar representa.

Mi padre es un hombre cruel y sanguinario, una prueba de eso, son las ratas que tortura día tras día.

Pero eso no es nada comparado con la sed sanguinaria que tenemos mi hermano y yo.

Desde niña me fascinó la sangre y el sufrimiento de las personas, Siempre tuve el deseo de matar y torturar, pero lo reprimía por qué siempre me decían que eso estaba mal.

Mi madre me veía como la luz de sus ojos, su razón de vivir y no quería decepcionarla por qué ella era todo mi mundo.

Siempre fuimos mi madre y yo. Antes de la llegada de mi padre.

Fingía querer a mi “supuesto padre” un esclavo manco que odiaba en secreto, porque cada vez que lo veía me repugnaba y no entendía como ese ser inferior podía ser mi “padre”

Siempre veía a las demás princesas con padres que eran “decentes” solo por estar completos ya que el mío era un manco.

Siempre quise masacrar a toda su familia porque no me gustaba como miraban a mi madre, pero fingía una sonrisa ante ellos por qué mi madre me decía “son la familia de tu padre”

Lo único que hacía soportable sus presencias eran la adoración insana que tenían conmigo, amaba que me mirarán como si yo fuese una diosa inalcanzable.

Las otras princesas me tenían envidia porque cada vez que iba con mi “supuesto padre” a visitar sus reynos, toda la realeza se inclinaba ante mi.

Siempre fingía una sonrisa angelical y hablaba con la voz más dulce que tenía, para salirme con la mía y estos caían en mi encanto.

Siempre fue así, día tras día tenía que soportar a la familia de mi “supuesto padre” era una tortura vivir al lado de “personas normales”

Pero todo eso cambio cuando conocí a mi verdadero padre.

El me hizo ver qué mis instintos asesinos estaban bien, que no debía sentirme culpable cada vez que mataba y torturaba a algún conejo sin que nadie me viera.

Amaba destriparlos y ver el sufrimiento en sus ojos.

Mi padre me inicio en la bratva sin que mi madre lo supiera, aún recuerdo la primera vez que asesine.

Lo libre que me sentí al liberar mi sadismo, el placer que descubrí al sacar el corazón de un traidor que suplicaba piedad.

Fue increíble tener el poder de hacer lo que quisiese, sin que nadie me estuviese reprimiendo por ello.

Vi orgullo en la mirada de mi padre y fue ahí que supe lo iguales que éramos, Con el tiempo mis instintos asesinos aumentaron y mi ganas de torturar se volvieron tan fuertes que mi padre se preocupo.

Mi padre me enseñó a controlar mi sed sanguinaria y como regalo de cumpleaños me regaló está hermoso lugar.

Mi cuarto de juegos...

Cuando entro a mi sótano, los gritos y alaridos de terror me reciben. Observo mi propia colección de hienas que tiemblan y se arrastran lo más lejos que pueden.

Todos y cada uno de ellos fueron mis enemigos y alguno de ellos fueron mi presa. Pero hay una mujer a la que le tengo un cariño especial.

Sonrió viendo a mi presa favorita y ella empieza a llorar negando con la cabeza.

No le arranque los ojos solo para que vea quién es su verdugo.

Hago de su vida un infierno porque casi me quita a las dos personas que más amo en este mundo.

Esclava traicionera...

Aún recuerdo el miedo que sentí cuando casi los pierdo, ese día vi a mi padre mas cruel y sanguinario que nunca.

Ese día casi asesinan a mi madre estando embarazada por culpa de esa esclava, de solo recordarlo me hierve la sangre.

Camino furiosa agarrando lo primero que veo, que resulta ser una espada y le cortó el brazo derecho que ya lo tenía mutilado hasta los codos.

Ella grita y llora mientras las demás hienas miran la escena con horror.

__ Mierda, no tenía que cortar todo tu brazo, lo siento.

Trato de calmarme mientras agarro un soplete y quemó su brazo, para que no se desangre y se muera.

Miro a la mujer con satisfacción, mi obra es hermosa, su cabeza calva y quemada no permite que le crezca el cabello, no tiene orejas y su cara está llena de cicatrices por todos los cortés que le hice en el pasado.

Su brazo izquierdo le llega solo hasta los codos y el derecho lo acabo de quemar, dejándola sin brazo, sus dientes podridos y su boca asquerosa desprender un oler putrefacto, sus senos están mutilados y las piernas solo le llegan hasta las rodillas.

Mi juguete favorito...

Camino hacia la esquina de mi sótano y arrastró el espejo gigantesco que tengo guardado y lo pongo delante suyo.

__ ¿Que te parece tu nuevo corte tía?__ Pregunto sonriendo __ ¿Te gusta? __ Ella grita con horror mirándose en el espejo.

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LUCÍAN:

Camino hacia la fortaleza Romanov junto a mi hermano Damon que me advirtió que esto podría  acabar con nuestras vidas

Como si no lo supiera...

Me sorprendió que el BOSS de la Bratva me haya permitido cruzar el umbral de su casa, sin matarme en el segundo en que me presenté en su puerta.

Uno de sus voyevikis nos guía hacia su estudio privado dónde Ilenko Romanov nos espera.

Entramos en su estudio y vemos al BOSS esperándonos sentado detrás de su escritorio tomando un vaso de lo que parece ser whisky.

A su lado se encuentra su hijo Lukyan Romanov quien nos mira con evidente odio.

El BOSS señala los asientos que están frente a nosotros.

__ ¿A qué debo el placer de la visita de los hermanos Mascherano? __ Pregunta con un sonrisa siniestra.

Trago saliva por la mirada macabra del padre de Amelie Y por primera vez en mi vida tengo miedo, miedo a no salir vivo de aquí...

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L'VITSA [Fanfic Amelie x Lucían]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora