Segundo Intento - Parte 2

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Porque de nada sirve no tiene sentido
Porque noches y días ya me dan lo mismo
Porque de nada vale todo lo vivido
Porque ya no hay razón si tu no estas conmigo
No todo a la primera suele ser perfecto
A veces necesitas un segundo intento.

Pov Poché.

—¿Puedes quitar esa cara de amargada? Es primera vez que te logro sacar de la casa en 3 semanas y sigues con la misma cara, para eso mejor no hubieses venido.— Dijo Valentina molesta al ver que mantenía la misma actitud desde que llegamos al lugar.

Me había traído a una fiesta en su intento de distraerme, luego de esa noche, todo se volvió diferente, Daniela finalmente no cumplió su promesa de no alejarse de mi vida, me explico que no podía fingir que éramos amigas cuando ella realmente me amaba, pero que en estos momentos no podíamos ser hasta que yo pudiera ser yo y la verdad es que lo entendí, no podía culparla. Desde esa noche habían pasado tres meses, mismos en los que me encerré en mi misma, me alejé de nuestros amigos, porque no podría soportar la idea de que tuvieran que elegir entre ella y yo, prefería que se quedaran con ella y la cuidarán por mi. Incluso había dejado de asistir a la academia de baile, había dejado de hacer cosas que me hacían feliz porque todo me recordaba a ella. Con suerte y asistía a dar clases de arte, en la academia en la que mi papá me había conseguido un puesto. Deseaba que ella me extrañara con la misma intensidad con la que yo lo hacía.

—En serio lo siento Vale, pero no estoy cómoda, si te soy sincera, preferiría volver a la casa — Murmuré sin ánimos.
—No María José, no vas a seguir haciendo lo mismo, vamos a irnos de la fiesta pero me vas a explicar que es lo que está pasando ¿Crees que no me doy cuenta que llevas casi 3 meses así? ¿Qué apenas comes? ¿Que ya no bailas? ¿Que ya no sales con tus amigos? ¿Que ya ni siquiera te maquillas? — Gritó muy molesta.

Mierda, ya no podía seguir ocultando las cosas, supongo que era tiempo de hablar de esto con alguien.

—Ok, hablaremos, pero salgamos de aquí y deja de gritar, porque estás llamando la atención del resto.— Dije con voz queda al notar los ojos curiosos de algunas personas.

Y así fue, salimos de la fiesta de uno de los amigos de Valentina y nos fuimos caminando hacia una plaza que quedaba cerca, me daba miedo andar por aquí de noche, pero el lugar estaba bastante iluminado y eso me daba un poco de tranquilidad, así que nos acercamos hasta unos columpios y nos quedamos en silencio un tiempo.

—¿Y bien? ¿Ya me vas a decir? — Dijo Valentina mirándome fijamente luego de unos minutos en los que estuvimos en completo silencio.
—No sé como empezar la verdad.
—Pues ¿Por el principio? Espera ¿Esto es por Andrés? — Cuestionó sorprendida y me dieron ganas de reír.
—No Vale, claro que no.Es mucho más que eso.
—¿Entonces?
—Está bien, te diré, pero primer escúchame ¿Si?
—Tu date, tenemos toda la noche.
—Va, entonces comenzare por el principio...

Sé que te di muy poco y de eso me arrepiento
Pero puedo arreglarlo en un segundo intento
Porque me duele el alma y ya no tengo calma
Porque ya no consigo vivir si no es contigo.

—Sé que existen posibilidades de que luego esto, tu forma de ser conmigo cambie y es un gran riesgo, porque eres una de las personas que más me importan, pero ya no soporto seguir viviendo así, seguir lamentándome cuando depende de mi que las cosas cambien, siempre tuve muchas dudas con respecto al amor, muchos cuestionamientos y no entendía porque para el resto era tan sencillo y a mi me resultaba algo tan complejo, igual desde niña siempre tuve dudas — Inicié hablando mientras que Valentina me miraba atentamente dándose vuelo en su columpio. — Cuando era chiquita miraba series o películas y siempre me llamaba la atención el ver a las mujeres allí, al principio pensaba que era admiración, pero yo no entendía porque me fijaba en ellas pero no tanto en los hombres, así fui creciendo mientras guardaba eso para mi porque mis amigas siempre hablaban de los chicos, porque eso era lo normal, luego conocí a Daniela y a mi grupo de amigos y deje de darle importancia, asumiendo que quizás el amor no era para mí m, hasta hace dos años, cuando Daniela asumió su sexualidad y yo fui parte de su proceso, entonces entendí que yo no soy heterosexual y sentí mucho miedo, te lo juro Vale, sentía mucho terror, más al ver la forma en la que papá reaccionó al saber que tenía una amiga bisexual, entonces lo oculté el mayor tiempo que pude y así fue pasando el tiempo, yo apoyé siempre a Daniela, me sentía orgullosa de ella al ver lo valiente que era y entonces me empecé a fijar en Daniela — Dije mientras las lágrimas comenzaban a rodar por mis ojos. — Cada noche, sin falta, lloraba rogándole a dios, no ser así, no sentirme como me sentía por mi mejor amiga, porque en mi mente y con la actitud de papá, yo sentía que estaba mal, pero luego Daniela no lo soporto y me confesó que estaba enamorada de mi, te lo juro Vale, ese fue el mejor día de mi vida, le confesé que yo sentía lo mismo y ese día nos dimos nuestro primer beso, en la casita que está en e campo de golf, decidimos intentarlo, pero yo le dije que me tuviera paciencia porque yo sentía mucho miedo de decirlo públicamente, me aterraba pensar en la reacción de papá, tu reacción, la de nuestros amigos, todo.— Conté tomando un tiempo para respirar.

Destellos de luna - One Shots. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora