Romina

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Caía al fondo, de su propio paraiso tenebroso.

Donde las aves graznaban hambrientas, donde el suelo era fangoso.

Donde su corazón jamás sería lastimado, jamás recordado.

Donde la luna no brillaba, donde el sol no calentaba.

Donde ella acabaría sola y sin compañia.

Donde sus demonios la comerían trozo a trozo.

Hasta dejar solo su parte más podrida.

Su corazón.

Negras Verdades.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora