000

218 11 55
                                        

-Rapido ___ se nos hace tarde- Me gritaba James mientras escondía la marihuana. Yo estaba demasiado fumada como para asistir a clase.

Los pongo un poco en contexto, soy amiga de James desde hace muchísimos años, ya ni se cuantos, aunque tenemos sexo casual seguimos siendo amigos, en la cama me dice que me ama y que haría todo por mi, pero en el día se acobarda y me trata como su amiga. Por mí mejor, ya que el no me gusta, lo amo, si, pero como amigo, solo eso.

-Mierda Sylvester ¿Debo llevarte yo?-

Ni si quiera podía reaccionar, no se cuantas sustancias habia en mi cuerpo, James me agarró como un saco de papas y me llevo a mi casa.

En medio del camino pregunté -¿Y la clase?- Que por cierto era la última, estabamos a un día de las vacaciones.

-¿Ahora reaccionas?- Dijo mientras me bajaba -¿Estas bien?-

Reí y dije -Besame-

-Mierda, estas drogada Sylvester no pienso darte un beso así-

Me tiré en sus brazos y comencé a besarlo.

-Ya basta, vamos a tu casa, te doy un baño, te duermes una siesta y estás como nueva- Dijo cargandome pero esta vez mas apropiadamente.

-Hetfield..-

-¿Si?-

-¿Que pasó con lo de la banda?-

-Todavia no conseguí a nadie, debería buscar en el periódico-

Yo ya estaba dormida en sus brazos. Llegamos y me despertó.

-Debes darte un baño-

-No tengo fuerzas-

-Yo te ayudo-

-Claro que no, debería desnudarme en frente de ti-

-Ya lo has hecho, miles de veces, ahora entra al baño y quitate la ropa-

Cuando me decía que hacer si me atraía un poco.
Hice lo que me dijo mientras el llenaba la bañera.

-No me gusta bañarme en la bañera-

-Que bueno, porque no te bañaras tu, te bañare yo-

Me agarro y me metió en la bañera a la fuerza, comenzó a aplicar shampoo en mi pelo mientras yo me quejaba.

-Ya dejame maldito rubio... lindo-

-Debes bañarte sucia-

Me seguí quejando y... por fin terminó, me alcanzo una toalla y me ayudó a salir de la ducha. Me secó y me cambió el.

-Me pusiste un piyama-

-Porque vas a dormir-

-No quiero, es temprano-

-Dios mio, cuando fumas pareces una niña pequeña-

Volvió a agarrarme y me metió en la cama, apenas mi cara tocó la almohada me desmayé en un sueño profundo.

Al despertar ví a James muy cerca de mi, y cuando dijo muy cerca es que nuestras narices se estaban tocando y sus manos estaban rodeando mi cintura. Decidí disfrutar un rato más así que lo abracé por el cuello y le di un beso en la frente, el se acomodó en mis pechos y dormimos un rato más.

Sentí una mano en mi rostro y dije -¿Roger Taylor? ¿Eres tú mi amor?-

-No seas estúpida-

Abrí los ojos y vi a alguien no tan parecido a Roger.

-Que desepcion- Reí -¿Que hora es?-

-No se, pero tengo hambre-

-¿No tienes también ganas de cocinar?-

A heart like yours - Lars UlrichDonde viven las historias. Descúbrelo ahora