Desde ya lamento todas las faltas ortográficas, pero realmente no pensé que se fuera a alargar tanto el cap y no he tenido mucho tiempo de corregir.
También sé que el smut es bastante corto, pero estaba bastante jugada con el tiempo.
Espero que lo disfruten.
Narra Ethan.
Entro a la casa de Eva, gracias a que ella me abrió.
Will y Ed se fueron de viaje para pasar esta semana en pareja, y sin quererlo, me facilitaron mi San Valentín también dejando a Eva sola.
—¿Cómo estás? —pregunta ella mientras va a la cocina.
Dejo mi saco en el perchero y la sigo.
—Bien, mejor que los días anteriores.
Me acerco por detrás y la abrazo por la cintura.
—Me alegro —dice mientras bate café en una taza.
—Dime lo que quieres decirme. —me alejo un poco para que pueda verme.
Voltea a verme y hace una mueca. La conozco demasidado bien.
—Es que... No era necesario cancelar ese viaje, ya sabes, San Valentín solo es un día más. Aparte, todo lo que se hace en San Valentín lo podemos hacer otro día.
—¿Y dejar que solo te quedes escuchando como otras personas si pasaron un buen San Valentín? Ni en mil años, dulce. Además, deberíamos aprovechar que tus padres no están.
Ella levanta la mirada hacia mí, también conozco esa mirada.
—No solo follaremos, eso será después.
—Oh, bueno. De todas formas, faltan dos días para San Valentín.
—No para nosotros. Por lo menos el tuyo empieza hoy. Luego de tomarme ese café, iremos a un lugar
—¿A dónde?
—Sorpresa.
Me acerco con una sonrisa ladina y le saco la taza para dejarla en la barra. La tomo por la cintura y la beso.
Realmente es malo ser adicto a alguien, sobre todo con alguien que sacude y a la vez estabiliza tu mundo como Eva lo hace conmigo.
—Te adoro, Eva, ¿lo sabes?
—Claro que lo sé, y yo a ti, Ethan.
(...)
Manejo hasta el lugar que preparé para pasar este día.
Mi plan es que Eva no piense que solo el 14 de febrero se le deben regalar rosas baratas. A veces me angustia pensar en que quizá algún día terminaremos y ella termine con un niñato de mierda.
Mi amor por ella es cien por ciento romántico con todo el poder de lo que el romanticismo significa.
Pero volviendo al tema. Mi plan es hacer que esta semana, hasta el catorce, llevarla a distintos lugares.
Realmente lo único difícil es que me propuse no follarla hasta la última cita. Pero a estas alturas, no prometo nada.
Llegamos al restaurante donde reserve. También reserve las mesas alrededor, para tener un poco de privacidad.
—¿Aquí?
—Me atrapaste, eres demasiado lista —bromeo.
Estaciono cerca de la entrada, Eva odia caminar.
Nos indican nuestra mesa y nos sentamos mientras leemos las cartas.
—No me gusta nada de aquí. ¿No hay menú para niños? lo mas normal son unas pastas con condimentos que empiezo a creer que son hojas de marihuana.
