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Sentí un leve empujón en mi cuerpo, desperté, ¿Cuanto tiempo llevo aquí dormida?

—Lea Tsireya nos va a enseñar el lenguaje de dedos— escuche la voz de Tuk cerca mío, creo que ella es la que me está empujando. Traté de abrir los ojos pero los sentía pesados.

—Neteyam me dijo que te viniera a avisar para que vayas— No moví ni un músculo, solo actúe como si estuviera dormida. Quiero saber que pasa con mis ojos.

—¿Lea?— Me movió otra vez —¿Estás despierta?— odio mentirle a las personas que quiero, pero solo va a ser por esta vez. La ignorare hasta que se vaya de la choza y me deje completamente sola.

Esperé que se fuera para tratar de abrir los ojos pero no podía completamente, tenía los ojos hinchados, lo podía sentir.

Saqué un mini espejo de mi mochila para poder observarme mejor.

—No creo que este tan hinchado, tranquila— suspire

Me mire y si que lo tenía hinchado, parecía como si hubiera tenido una pelea y me hubieran golpeado en los dos ojos. Odio que me pase esto cuando lloro, igual ni que hubiera llorado tanto como para tenerlos así.

—Como puedo arreglar esto, se nota demasiado—

No tenía ninguna idea para deshinchar mis ojos, no se me ocurría nada. ¿El agua salada ayudará en algo? No creo.

Piensa que puedes hacer. No traje ningún remedio para bajar la hinchazón, la familia Sully no me puede ver así y menos Neteyam.

Porque tuve que llorar, que estupida. Odio las reacciones naturales de mi cuerpo.

—¿Lea?— carajo, no pueden verme así.

—Mjm— logré decir, mientras miraba a la pared al lado opuesto en el cual se encontraba la puerta.

—Tuk dijo que estabas dormida, pero yo no te veo muy dormida— es Neteyam, de todos los que podían venir a verme, porque el. 

—Es que me desperté hace un rato— me mordí el labio.

—Mirame— no, no puedo mirarlo

—¿No?— que fue eso, le pregunté

—¿Por qué no?— me va a descubrir

—Bueno es que...

—Es que, ¿que?— inventate algo, Lea. Algo creíble.

—No me gusta mirar la entrada, ademas asi me concentro más en lo que dices— que estupida, soy malisima para las excusas

—Claro, bueno Tsireya nos va a enseñar el lenguaje de señas que usan para poder comunicarse debajo del mar, tienes que venir— escuche como puso un pie afuera de la choza.

—Estoy muy cansada, no creo poder ir— no quiero ir, no quiero que me vean con los ojos hinchados

—Tienes que ir, haz un esfuerzo— escuche su voz más cerca de mi.

—Neteyam, no quiero

—Esto no es lo que tu quieras, es obligatorio— lo se, pero es complicado 

—Neteyam yo…

—Haz un mínimo esfuerzo Lea, te tienes que adaptar igual que nosotros, no te comportes como una niña pequeña, deja de quejarte y trata de esforzarte sin quedarte tirada toda la tarde haciendo nada— gracias por decirme floja.

—Yo— me quede callada, si hablaba no aguantaría mas y terminaría llorando frente a el

—Lea di algo— estaba mas cerca de mi, lo podia sentir

You Need MeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora