07 - mascota

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Enzo estaba perdido por primera vez en su vida. Se había estado desvenando los sesos durante meses. Nada parecía lo suficientemente bueno. El Día de San Valentín era en tres días y aún no había encontrado el regalo perfecto para Julian. Él debería saber qué regalarle; después de todo, eran pareja hacía más de tres años. Solo quería encontrar algo que valiera la pena para su novio.

— ¿Estás bien, Enzo?—preguntó Gonzalo.

— Es inútil, Gonzalo. — suspiró. — No sé qué regalarle a Julian y lo he estado intentando durante meses. Todo lo que he pensado parece demasiado materialista.

— Bueno, si estos últimos meses me han enseñado algo, es que tienes corazón, Enzo. Así que, por primera vez en tu vida, úsalo.

— Brillante. —murmuró Enzo.

— ¿Qué? — Gonzalo cuestionó con sorpresa.

Enzo no dijo nada y salió por la puerta, yendo directamente a la calle para tomar un taxi.

💌💌💌

Julian se despertó aturdido por una llamada telefónica en la mañana del 14 de febrero. Su jefe le había informado que le habían dado el día libre en el trabajo. No dispuesto a discutir con eso, se volvió a dormir rodeado de la comodidad de sus almohadas y sábanas.

Un par de horas más tarde, su brazo hormigueaba de la mejor manera y, finalmente, también su mejilla. Abrió los ojos y vio a Enzo sentado a su lado, quitándole el cabello de la cara.

— Debería haber sabido que tenías algo que ver con mi repentino mal día. —dijo Julian en tono divertido.

— No estás enojado, ¿verdad?

— Ni un poco. Pero si me das un pequeño beso, tal vez no lo esté en todo el día. — Enzo le sonrió y dejó un casto beso en sus labios. — Gracias.

— Eso fue solo el primer paso de mi plan. — bromeó Enzo.

Julian tomó la mano que le ofreció Enzo y lo siguió a la cocina donde, en el mostrador, se exhibía un desayuno inglés completo.

— Oh, Enzi, no tenías que hacer todo esto. — le dijo Julian.

— Esto y más te mereces. — respondió con una pequeña sonrisa y Julian se sonrojó.

— ¿No vas a comer? Hiciste más que suficiente.

— Bueno, yo....

— Hazte un plato, siéntate. — lo convenció Julian.

Hablaron de muchas cosas y hacían bromas internas mientras comían. La risa de Julian llenó el departamento, solo se calmó cuando escuchó un ruido en la sala de estar.

— ¿Escuchaste eso? —preguntó Julian.

— Escucha lo que...

«Miau

— ¿Eso es un gato? —preguntó con asombro.

Julian se levantó de la silla para investigar y Enzo lo siguió felizmente, esperando su descubrimiento. El castaño levantó al pequeño gatito gris escocés en sus brazos mientras maullaba. Su pelaje era suave y salpicado de negro. Sus ojos eran de un azul helado.

— Oh, eres adorable. — susurró.

—Entonces, ¿te gusta?

Julian se volvió hacia Enzo.

— ¿Adoptaste un gatito? — rio con incredulidad.

—Solo pensé que después de la muerte de Toby, te gustaría otro compañero. —explicó. — Quizás, incluso, dos compañeros. — Julian frunció el ceño confundido. — No es ningún secreto lo que siento por ti o lo que sientes tú por mí. Hoy elijo actuar en consecuencia porque me siento listo para intentarlo. Siempre te elegiré a ti, Julian. ¿Considerarías elegirme a mí, si te pido que te vayas a vivir conmigo?

Julian quedó sorprendido, ligeramente con la boca entreabierta y, saliendo de su trance, habló.

— Ven aquí, idiota tonto. — sonrió, tirando de las solapas de su chaqueta con la mano libre y acercándolo para besarlo. No se podía negar su amor cuando sus labios se conectaron, deslizándose perfectamente el uno sobre el otro.

— Feliz San Valentín, Julian Alvarez. — le susurró Enzo al oído después de que se rompiera el beso. — Te amo.

A Julian se le llenaron los ojos de lágrimas.

— Yo también te amo. — dijo sin aliento.

Fue un día muy feliz, de hecho, y uno que nunca olvidaría.

it's simple to love you [julian y enzo]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora