Capitulo 20

209 6 3
                                        

Ya era pasado de media noche nuestra pareja protagonista se había quedado dormida en el sofá de la sala de la casa, el chico estaba recostado en el sofá apoyando su cabeza en el des cansador da la misma mientras que la chica estaba recostada encima de el apoyando boca abajo, su cabeza estaba apoyada en el pecho del chico, estaban abrazados y lo mas curioso es que estaba tomados de las manos, los padres de la chica llegaron a su hogar

-¡Hija ya llegamos!-grito el hombre buscando con la mirada a su hija y cuando fue así vio la escena que menos esperaba pues a su hija con un chico en casa solos eso lo hizo fruncir el ceño molesto-¡¿Y este chico quien es y que hace en mi casa?!-pregunto intento hacer algo al respecto pero la mujer se lo impidió poniendo una mano en el pecho del hombre

-Tom tranquilo esto es prueba de que nuestra niña ya esta creciendo-aquellas palabras hizo que el hombre se calmara-esta bien Tom por el momento hay que déjalos dormir ya mañana harás algo al respecto- le dedico una sonrisa a lo cual el hombre correspondió de la misma manera por que el sabia que su esposa tenia razón la mujer se acerco a los chicos solo para colocarles una cobija, para finalmente dirigirse junto con su esposo a su habitación

En otro lado de Paris Marc seguía caminando a altas horas de la noche con una sonrisa que al parecer no se le quitaba con nada, y es por que se alegra saber posiblemente Marinette le ayude a Luka a tomar mejores decisiones, estaba tan perdido en sus pensamientos que paso a lado de una persona que el ya conocía perfectamente el no le presto atención pero aquella persona no pudo ignorar

-¿Marc?-hablo la otra persona y el chico voltea a ver de quien se trata

-Nathaliel ¿Qué haces aquí?-pregunto el chico mientras se acercaba a el al mismo tiempo que se quitaba la capucha de su suéter

-eso mismo me pregunto ya es tarde no te da miedo caminar solo a estas horas de la noche-

-la verdad no, de hecho es agradable justo voy a mi casa para poder descansar a propósito ¿queda lejos tu casa?-pregunto Marc

-la verdad si por eso mismo estoy aun aquí ya se me hizo tarde tendré que irme caminando-contesto

-¿Que cosas dices?-reprocho- ven a mi casa tengo un cuarto extra donde puedes dormir-sugirió

-no Marc como crees no quiero causarte ninguna molestia mejor me iré a casa-trato de excusarse

-ninguna es mas algo de compañía no me hará mal-sin previo aviso tomo su mano del pelirrojo haciendo que este se sonrojara-ven vamos mi casa queda una cuadra de aquí

Sin mas Nathaliel le dedica una sonrisa y ambos chicos sin soltarse de las manos empiezan a dirigirse al lugar ya mencionado y como la ultima vez volvieron a entrelazar sus manos pero esta vez ambos estaban consientes de lo que habían hecho, ambos tenían un sonrojo que era mas que evidente, no tardaron en llegar el chico busca las llaves de su hogar sin soltar la mano del pelirrojo

-entra no seas tímido-ambos entran-¿Tienes hambre o quieres algo de beber?

-no te preocupes Marc así estoy bien-le sonrió

-bueno en ese caso ven te mostrare tu habitación-se acercaron a una puerta que estaba a lado de la sala del chico-aquí es-dijo al mismo tiempo que abría la habitación-espero que tengas excelentes sueños- soltó su mano para poder ir el a su habitación pero no contaba con que el pelirrojo lo detendría

-espero Marc tengo que confesarte algo-estaba bastante nervioso

-am ¿Qué ocurre?-pregunto el

En vez de obtener una respuesta por parte de Nathaliel, sintió como unos labios se posaron en los suyos, eso hizo que se sorprendiera bastante pero no dudo en corresponder el beso así que después de varios segundos decidió corresponder con el mismo amor que el pelirrojo le estaba demostrando, con algo de desespero Marc empuja a Nathaliel en la cama para que este se siente sin separarse del beso, cuando fue así el chico se sienta en el rezago del contrario acercando mas su intimidad al del chico, y el beso se transforma a uno apasionado y lleno de deseo, por que mientras se besaban, Marc jalaba los cabellos rojos del chico con suavidad para después, acariciarlo, mientras que el pelirrojo acariciaba la espalda del pelinegro en la habitación solo se escuchaban los jadeos y gemidos de ambos jóvenes

CriminalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora