Re-Capitulo 1

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En algún lugar de Tokio

El Dr. Hernández estaba emocionado al ver los resultados del experimento en el laboratorio. Junto a él se encontraba su colega, el Dr. García, quien asintió en silencio mientras observaban el monitor que mostraba los signos vitales de un cadáver que había sido sometido al procedimiento de resucitación experimental.

Pero los dos doctores sabían que no podían dejar que su entusiasmo los cegara. Junto con un equipo de investigadores altamente capacitados, tendrían que llevar a cabo más pruebas y evaluaciones para asegurarse de que el proceso de resucitación fuera seguro y sostenible.

Mientras revisaban los datos, uno de los miembros del equipo hizo una pregunta preocupante: ¿y si el procedimiento solo funciona en algunos casos y no en otros? ¿Y si el renacimiento no es lo que esperábamos?

El Dr. Hernández miró al miembro del equipo, tratando de ocultar su inquietud, y dijo con determinación: "No podemos permitirnos dudar ahora. Debemos seguir adelante con nuestras pruebas y análisis. Si tenemos éxito, habremos logrado un avance médico que cambiará el mundo".

El equipo siguió trabajando en el laboratorio, rodeado de un aura de misterio y anticipación. Sabían que estaban en el borde de un descubrimiento histórico, pero también sabían que cada paso que dieran debería ser cuidadosamente medido y evaluado. ¿Sería esta la respuesta a la muerte? Solo el tiempo y la investigación podrían decirlo.

El laboratorio estaba ubicado en una zona oscura y oculta de Tokio. Era un lugar frío y lúgubre, con paredes de concreto crudo y luces fluorescentes que parpadeaban intermitentemente. Los equipos de investigación trabajaban en silencio, inmersos en sus tareas, mientras la humedad se acumulaba en las paredes y se filtraba por el suelo de cemento. Una puerta de acero blindada conducía a la cámara de pruebas, donde el equipo llevaba a cabo experimentos meticulosos y altamente confidenciales. El ambiente en el laboratorio era tenso y misterioso, con un aire de anticipación y peligro en el aire, ya que todos sabían que estaban a punto de hacer historia.
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Naruto y Sasuke respiraban agitados mientras se tendían en el suelo, mirando hacia arriba. El sol estaba empezando a asomar en el horizonte y el cielo estaba teñido de tonos anaranjados y rosados.

-¿Qué hora es, teme? -preguntó Naruto, tratando de recuperar el aliento.

-Son las 6:11 -respondió Sasuke, también jadeando-. Aun tenemos tiempo para volver.

-Genial -dijo Naruto, sonriendo ampliamente-. ¿Entonces listo para un último round?

-¡Siempre estoy listo! -respondió Sasuke con determinación, mientras se ponían de pie y se sacudían la tierra de sus ropas.

La emoción se podía sentir en el aire, y ambos sabían que este sería un enfrentamiento épico. Se pusieron en posición, y luego de unos segundos de tensión, se lanzaron uno contra el otro en un frenético combate de jutsus y movimientos ágiles."

En el colegio konoha

Kiba estaba en la entrada de la escuela, bostezando mientras esperaba a su amigo Shino. Cuando finalmente llegó, Kiba le preguntó cómo había dormido.

"La verdad, casi no dormí. No deberíamos habernos quedado hasta tarde, Shino. ¿Cómo haces para no cansarte?", preguntó Kiba.

Shino, quien parecía más despierto, le reveló que solía ayudar a su padre en su trabajo, lo cual le había ayudado a ganar resistencia. Intrigado, Kiba le preguntó qué tipo de trabajo tenía su padre.

"Bueno, la verdad es...", comenzó Shino, pero en ese momento sonó el timbre de entrada a la escuela, interrumpiendo la conversación.

Naruto y Sasuke llegaron a tiempo a la entrada de la escuela. Naruto, quien estaba emocionado por haber llegado a tiempo, se dirigió a Sasuke: "Ves Dobe, te dije que llegaríamos".

Los Unicos Shinobis En El Mundo RealDonde viven las historias. Descúbrelo ahora