Mi teléfono timbraba en el bolsillo de mi pantalón.
— Entonces en la página 276 el problema b me sentí confundida por los numero, sé que tú eres bueno en esto kooki — coloque mi mano en mi muslo tratando que el vibrado se detuviera. — Jungguk.. — voltee a verla.
— ¿Qu-que decías Anni? — ella sonrió.
— Estás muy despistado el día de hoy, ¿sucedió algo? — no, claro que no estuve apunto de acostarme con tu mejor amiga.
— Es.. que ayer no pude dormir bien — ella asintió dejando una pequeña risilla. Nuevamente sonó mi teléfono así que decidí ver el mensaje.
_ número desconocido
Ni siquiera salía un mensaje base, así que lo abrí.
xxx: Estoy en los baños, ven
• • • - ¿Quien eres?
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Mi cuerpo se tensó, mire la hora 4:56 p.m, seguía la ultima clase, física.
— ¿Jungguk me estás oyendo? — rápidamente metí mi teléfono al bolsillo, empecé a sudar ¿ir, no ir?
— Anni... — mire el reloj del aula que marcaba ahora las 57, los minutos pasaban muy rápido. — Anni, yo.. debo irme, mi-mi mamá vendrá por mi — mis ojos simplemente no podían verla, estaba.. estaba mintiendo.
— Oh — su ceño se frunció pero al parecer comprendió. — Tranquilo, ve con cuidado y salúdala de mi parte, espero poder conocerla pronto — asentí, tembloroso y dudoso comencé a tomar mis cosas.
— Yo.. yo me voy Anni — asintió sonriendo.
— Sí, avísame cuando estés en casa — cargue mi mochila en mi hombro y hice un reverencia y a paso apresurado fui.
Mil pensamientos tenía en mi cabeza, primero que todo ¿que estaba haciendo? ¿Porque iba con ella?
Mis pies se detuvieron al estar enfrente de la puerta del baño de damas. No; es que simplemente que hago aquí, apunto de retroceder pareció que ella sabía que estaba ahí, cuando logre verla su mano salió jalándome dentro.
¿Y si alguien vio?
Quito mi mochila dejándola en el suelo y me abrazo.
— Creí.. que no vendrías — confesó apretujando su agarre. Volteó a verme haciendo que yo también lo hiciera y acercándose con lentitud me sonrió cerrando de a poco sus ojos y eso mismo hice yo.
Sintiendo sus labios sobre los míos moviéndolos con delicadeza, nunca había besado a alguien pero a causa de ella tan solo se siente bien cada ves que lo hace y me dejo llevar sin saber si lo hago bien. Su lengua de apoco empezó a hacer espacio haciéndome abrir mi boca logrando sentir su lengua juguetear con la mía, mis nervios se aumentaron al sentir aquello.
Empezó a desabotonar mi camisa y tan solo me sentí débil.
Sus labios bajaron a mi cuello y mil cosquilleos se apoderaron de mi, mi cuerpo y mente no estaban en la tierra, quito mi camisa dejándome en tirantes y se alejó.
—Dios, ¿que hombres llevan camisa de tirantes bajo la camisa? — mis mejillas se enrojecieron haciendo que ella riera. — Y es que jodidamente bien te ves — Si era tímido con esto olvidaba el sentido de que se hablar, Había una pequeña banca en los baños así que me encamino ahí sentándome. — Ayer no pudimos terminar bien las cosas.. así que quiero que me mires — mi corazón empezó a palpitar fuertemente, mis latidos golpeaban mi cabeza.
Empezó a desabotonar su camisa acariciando encima de su tela, al llegar el último botón tan solo lo dejó caer. Sus manos bailaron sobre su pequeña y hermosa silueta.
El cuerpo de una mujer es sin duda un paraíso, una adrenalina infinita que provoca un choque en la anatomía. Mi entre pierna comenzaba a doler.
Quito su sujetador y como si estuviera viendo un porno dejó caer su falda se dio la vuelta y poco a poco bajo sus bragas dejando ver su feminidad.
Mi boca no dejaba de manar saliva y la temperatura de mi cuerpo había cambiado totalmente, volteó y es que ella era totalmente sexy tan solo verla caminar así me provocaban mil cosas sin conocerlas.