Era un sangriento espectáculo. Y lo peor es que no podía hacer ningún movimiento que resultará sospechoso.
-¿Por qué el oso de peluche mira tan fijamente?- preguntó la mujer mientras sacaba el último puñado de algodón al muñeco en su mano.
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Lecturas de Suspenso
Krótkie Opowiadaniamicrohistorias de suspenso y miedo, para pensar después de leer.
