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Esmeralda pov

-Ya son las seis -digo sentándome de golpe al ver el reloj.

-¿Ajá, y? Ven a acostarte, Aleska -dice él, medio adormilado.

-Zafiro nos debe estar buscando, es el cumpleaños de Andrey -digo poniéndome de pie. Un mareo repentino me hace tambalear y siento un pinchazo leve pero punzante en la nuca. «Debe ser la falta de sueño o el cansancio», pienso, ignorando esa extraña puntada que llevaba horas molestándome.

-¿Es en serio? -pregunta él con flojera-. Solo hemos dormido media hora.

-Vamos, o si no la voy a dejar ir sola -haco una mueca de dolor al empezar a caminar a buscar mi ropa.

-Voy -dice él poniéndose de pie.

-Joder -digo tratando de caminar bien, pero me era imposible entre el dolor del cuerpo y esa extraña pesadez en la cabeza.

Me empiezo a vestir al igual que Damon y salimos de la habitación secreta en su oficina.

-Voy a ducharme. Zafiro, conociéndola, ya debe de estar lista -digo-. Así que estate listo lo más rápido que puedas.

Nadie dice nada más y cada quien se va por su lado.

Me sentía bien; hablando con él me había quitado un gran peso de encima, aunque ese dolorcito intermitente en la cabeza no me terminaba de dejar en paz.

-¿¡Mamá!? -dice Zafiro exaltada en cuanto entro al cuarto-. Se me va a hacer tarde y no encuentro a papá.

-Ya debe estar por venir; si no viene, voy a ducharme y vas conmigo -digo sonriéndole.

-¡Ay, que no venga! -dice ella cruzando los dedos y empiezo a reír.

Me aseo y empiezo a vestirme con una camisa de tirantes, un short de talle alto y un blazer blanco. En caso de que se tardara mucho iría yo, aunque, a quien quiero engañar, moriría por acostarme a dormir justo ahora.

Al salir, aún Damon no ha llegado.

-Yo quería ver también a la abuela -dice Zafiro sentándose en la cama conmigo y Axel.

Este último se acuesta en mis piernas; estaba triste, no le había contado toda la verdad a Zafiro.

-Menos mal que no fuiste -dice Axel en un susurro.

Zafiro iba a replicar, pero se detiene cuando oye dos toques en la puerta. La abre y, en efecto, es Damon con un imponente traje azul oscuro. Se veía tan bien.

-Vamos -dice él de mal humor; no le agradaba para nada Andrey.

-Ya va -dice Zafiro viniendo hasta mí.

-Adiós, mami -dice y me da un beso en la mejilla-. Chao, Axel.

Este último no dice nada; estaba triste y me dolía tanto verlo así por culpa de la estúpida de mi madre.

Ellos se van y se escuchaba por el pasillo el parloteo de Zafiro emocionada.

-¿Qué tienes, príncipe? -digo acostándome totalmente con él sobre mi pecho.

-Mi abuela... dijo que mi padre era malo, que te trataba mal. También dijo que ella nunca me quiso, que por eso me trataba mal cuando tú ni mi tía estaban allí. Dijo que era una persona incompleta y especial por tener bipolaridad, que no estás orgullosa de mí y que soy una decepción para la familia -llora. Maldigo internamente a esa vieja.

-Claro que no -digo haciendo que me mire-. Tu papá no me trata mal, la abuela es mala. Estoy orgullosa de ti porque has salido adelante. No eres especial ni incompleto, mi vida; eres una de las cosas más bonitas que me han pasado, te amo más que a todo lo que mide el planeta tierra -le digo sonriéndole.

Esmeralda (En Edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora