Capítulo 1: La Princesa de Asticassia

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Los caballeros eran los guerreros más temidos y mejor protegidos en el campo de batalla medieval, y fuera de él, se encontraban entre los miembros más elegantes y mejor educados de la sociedad. Sin embargo, alcanzar esta elevada posición se convirtió en un reto cada vez mayor a medida que avanzaba la Edad Media, ya que la élite deseaba mantener la exclusividad de su estatus.

Asticassia se convirtió en el juego caballeresco que plasmó una infinidad de simulaciones bélicas: en forma de torneos por equipos, donde los caballeros combatían por escuadras, en justas individuales, donde se trataba de descabalgar al adversario, o bien a través de otras actividades como pasos de armas, juegos de cañas o mesas redondas.

Aquella chica de cabello rojo cabalgaba hacia Asticassia y durante su viaje vio a lo lejos como una tropa de caballeros corrían en multitud, por un momento pensó que quizás se trataría de un presunto delincuente.

Suletta: ¿Sera un ladrón?, me imagino que piden una enorme recompensa. Si es así, entonces es mi oportunidad. ¡En marcha amigo!

Su potro relincho y galopo en esa dirección.

A quien perseguían era nada más y nada menos que un caballero de armadura plateada, Suletta tomo un atajo y bajo del semental sin hacer mucho ruido. 

Suletta: ¿Ah?

Desde lejos lo miro con incertidumbre, no parecía un ladrón, por su atuendo solo se trataba de un noble.

Suletta: ¿Un caballero? Ah, no vale la pena.

Se dio la vuelta para irse, pero el ruido de una rama hizo que sacara su espada para bloquear el ataque de su contrincante.

Caballero: ¡¿Quién eres?!

Suletta: ¡Eso mismo quisiera preguntarte!

La pelirroja desvió la hoja.

Suletta: ¿Qué rayos fue eso? Al parecer no tiene mucha fuerza. ¿No estará luchando enserio? Como sea, no debo bajar la guardia.

Su contrincante ataco de frente, pero ella hábilmente desvió sus movimientos.

Es lento y parece que solo ataca sin razón.

Suletta: ¡Veo que no estas luchando enserio! ¡Te mostrare lo que un caballero es capaz de hacer! ¡Hyaaaaaa!

Con un hábil truco mando volar su arma.

El caballero de armadura plateada fue derrotado y al caer su casco rodo a un lado dejando al descubierto su rostro.

Suletta: ¡¡¡EHHHHHHHHH!!! ¡¡¡ES UNA MUJER!!!

-- ¡Señorita Miorine! – uno de los caballeros vio la escena y corrió allí.

Miorine: ¿Que clase de caballero ataca a una dama?

Suletta: ¡D-Disculpa, no pensé que fueras una chica! ¿Estas bien? – le tendió la mano para ayudarla.

La peliblanca tomo su mano y en ese momento aprovecho para darle un cabezazo.

Suletta: ¡¡¡AUCH!!! ¡Ahg¡ Mi cabeza...

Miorine: ¡No te metas!

Suletta: ¿Perdón?

Miorine: Casi consigo escapar. ¡Lo estropeaste todo! ¡¿Asumirás la responsabilidad?!

Suletta: Si.

No entendía muy bien a que se refería a esa pregunta, pero solo consiguió asentir.

Suletta: Me siento culpable. ¿Cómo pude confundirla con un caballero?

Aunque ese atuendo... Ahora que lo veo bien, no parece ser a los que suelo usar, es más femenino... Ya entiendo... Sus curvas y su pecho... ¡¿E-Ehhh?!...

Miorine: ¿Terminaste de mirarme? ¡Pervertido!

Suletta: ¿Eh? N-No yo... Es que nunca pensé que... - balbuceando.

Miorine: ¡Idiota!

-- Princesa Miorine Sama. ¿Se encuentra bien?

Miorine: Si.

Suletta: ¿Princesa? – murmuro.

-- Será mejor que regrese al castillo, su padre estará muy preocupado si descubre que otra vez quiso escapar.

Suletta: ¡Vaya! Así que eres la princesa de este lugar. - asombrada.

-- Aléjate de la princesa, ¿Eres un mercenario o algo así? – amenazando.

Suletta: No precisamente, solo un caballero que vino a participar en los combates.

-- Los plebeyos deberían conocer su lugar, no mereces estar aquí.

Miorine: Déjalo en paz. Vámonos.

-- Pero Princesa...

Miorine: Es una orden.

-- ¡Si! ¡Como ordene Princesa!

Suletta: ¡Espera!

Miorine: Retírate, esto no te incumbe.

Con frialdad subió al corcel y se marchó con los demás caballeros.

Suletta: Ni siquiera me dio tiempo de explicarle...

Unas trompetas resonaron cerca del castillo, anunciando el evento.

Suletta: ¡Es cierto! Lo había olvidado por completo. Los duelos de caballería ya están por comenzar. 

𝐄𝐥 𝐂𝐚𝐛𝐚𝐥𝐥𝐞𝐫𝐨 𝐑𝐨𝐣𝐨 𝐲 𝐋𝐚 𝐏𝐫𝐢𝐧𝐜𝐞𝐬𝐚 (CANCELADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora