28. Melodía celestial

1.6K 70 111
                                        

"Puedo sentirte mirando incluso cuando no estás por ninguna parte. Puedo sentirte tocándome incluso cuando estás lejos de mí."

-5 Seconds Of Summer


Paul no es como me lo han pintado Leia y Matt

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Paul no es como me lo han pintado Leia y Matt. Sí, fuma, pero el rubio también lo hace y a mi amiga no parece importarle. En realidad, me parece alguien confiable, el tipo de persona con la que podrías hablar durante horas sin sentir que el tiempo pasa. No veo problema en acercarme a él, en llamarlo amigo.

Le busco las cosquillas llamándolo "lechuga" por su nuevo tinte verde, y él, con una sonrisa enorme, me responde con un "friki".

Matt, en cambio, ni se molesta en acercarse cuando me ve con él. No es que lo haga a propósito para fastidiarlo, porque la compañía del peliverde me resulta bastante grata. Él solo gruñe y se aleja en dirección opuesta, como si vernos juntos le irritara. Leia tampoco parece tener problema con mi nueva amistad; al contrario, se nos une en nuestras charlas distópicas sobre cualquier tontería que se nos cruce por la cabeza. Paul nos hace reír a carcajadas, y de alguna forma hemos formado un grupo bastante peculiar: la capitana del equipo de animadoras, guapa y amable; el chico extravagante con el pelo de colores; y yo, la nueva, con demasiados secretos y recuerdos rotos.

Leia camina delante de nosotros y tropieza con Ian, pero se sacude sin darle importancia, regalándole una sonrisa. Irónico teniendo en cuenta que lo suyo no llegó a nada. Uno o dos polvos después ambos entendieron que eran polos opuestos. Me da envidia su forma de aceptar las cosas con tanta neutralidad. Sin dramas.

Pero entonces recuerdo lo mal que estuvo en verano y cómo Matthew la destrozó. Me cuesta entender cómo alguien puede hacer tanto daño y, peor aún, cómo después todo puede parecer... irrelevante. Supongo que la diferencia es que lo del rubio fue una apuesta cruel, y lo de Ian, una incompatibilidad evidente. De todas formas, ella sigue llevándose bien con ambos, como si nada. Y eso me chirría. Leia juró que se vengaría, que no le perdonaría jamás, y ahora parece que ese verano de lágrimas y pañuelos deshechos nunca existió. Quizá me joda más a mí que a ella. Pero así es nuestra amistad. Siempre lo ha sido.

—¿No vas a aceptar otra cita con Zack? —pregunta cuando me siento a su lado. 

Sonríe lamiéndose los labios mientras le arrebata un trozo de pizza a Paul, que le mira con fingida indignación.

—Ese solo quiere follarme —respondo, buscando a Zack con la mirada entre la multitud.

Se encuentra sentado junto a varias animadoras en un banco, y aunque el moratón ya a penas es visible en su ojo, sigue teniendo un aspecto deplorable.

—No hay nada de malo en eso —dice Leia, esquivando la mano de Paul, que intenta recuperar su porción entre quejas.

—No lo habría si quisiera —me encojo de hombros—. Pero no me interesa.

Apuesta por él © (1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora