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-¿Estas bien? -Emitió observando la palides en su rostro más notable y el echo que sus labios están rojos por la presión aplicada de morderselos y soltar un poco de sangre.

-Yo... -Solto con una jadeo. ¿Cómo le explicaría el echo de poder ver, escuchar y sentir el tacto de un personaje Ficticio? Eso sonaría loco y algo que les causaría molestia a los demás. -, estoy preocupada -Solto intentando forma una fachada feli, sonriendo forzadamente.

-Okey -Emitió Alejandro.

Esa respuesta le causó un poco de tristeza, ella estaba diciendo estar preocupada y el simplemente respondió positivamente. Tal vez por el echo de su hermana, esta hay sentada en la sala eligiendo la película la cual ver, pasando de una a otro.

'¿Qué fue eso? Además... ¡¿a qué se refería con el echo de volver?!' Se exaltó en su mente al recordar el echo tan intimidante con el que menciono un Eren de diecinueve años frente a ella. 'Esto no es real, ¿cierto?'

-¡La elegí! -Solto sacando a la pelinegra de sus pensamientos. -¡San Valentin sangriento!

-El prota es el asesino -Murmuró observando la pequeña reseña de la película, recibió un almaduazo-. ¿¡Eh!? ¿Por qué tanta agresividad? -Exclamó sobando su mejilla, ya que le había lanzado con fuerza, pero algo que se le hizo raro fue el echo que pudo sentir la presencia de ese cojín a su cara, suspiró. No quería indagar más, tal vez solo desarrollo sentido arácnido como Peter Parker.

-Sin spoiler, ¿okey? -Bufo, miro mal a su amiga mientras cambiaba a otra película que le llamara la atención.

-Ah -Solto un suspiro al ver el nombre de la película, era un clásico para verle, pero en preferencia el libro causaba más terror. En definitiva el autor se la rifo con el echo de escribir esa hermosamente horripilante historia conocida como It. -Bueno, y-Antes de poder terminar, puede detener el golpe de otro almaduaso-. ¿Osea que tenes con mi presencia?

-wtf -Exclamó sorprendida, tanto en la manera de expresarle como el echo de detener ese cojín.- ¿De cuando acá tu has de llamar señora elocuencia?

-Ella, desde hace un tiempo -Le da un golpe en la frente a su hermana, le pasa lo comida. Mira a su pareja con una sonrisa-. ¿Tn, vienes? -Indicó paa sentarse a su lado izquierdo.

-Si.

...

-¡No! ¡ME lleva la existencia de este país! -Solto enojada al ser interrumpida su película por el hecho de irse la luz en el momento más crucial de la película, además de que había traído más palomitas para comer y ahora todo está en oscuridad.

-Cálmate, no es tan malo -Indicó a su hermana, sus manos sujetaban el muslos derecho de la pelinegra con el cual acariciaba y algunas veces trataba círculos.

-¿Cómo que no? -Solto indiganda-. ¡Es malisimo! ¡Yo quería ver una película!

-¿Por qué el hecho de ponerse así, Aleja? -Solto con calma observando las silueta de si amiga.

Alejandra se quedó quieta, esa voz, esa manera de hablar tan características de la persona  la cual le reclamaban ellos. Un escalofrío le recorrio la espalda, ¿Acaso lo que realizo hoy le soluciono su problema? Miro a Tn, lo sentía, pero esto era la única solución. Además lo último que quería es ver a su familia mal.

-¡Alejo! -Lo jalo para que dejara de tocarle, sabía que ahora una mirada en su espalda indicaba vigilancia. Y si su hermano estaba tocando a la elegida resultarían muertos. -¿Vamos a ver que pasa? -Exclamó con una fuerza, lo jala antes de que respondiera.

'¿Ahora si le dejaran en paz?'

...

-¿Dañaste los fusibles? -Solto observando el estado de la oscuridad que los rodeaba.

-Si. ¿Dónde está Eren? -Miro a ambos lados sin notar esa presencia molesta-. ¿Otra vez la va joder?

-¿Yo qué? -Exclamó el oji-esmeralda con las manos en los bolsillo, bufo ante el comentario de su mejor amigo-. Qué mal me relacionas, Armin.

-¿Mal? ¡Eren! ¡Le acosaste! El contrato que habíamos llegado era hacer que pierda toda la paciencia y cada vez pierda la poca cordura, así estará en nuestras manos.

-Si lo dices así suena mal. -Bufo.

-Mira quien lo dice. -Reclamo con una mala mirada.

-Hu, ¿otra vez discutiendo? -Texto en su celular apareciendo al lado de su hermana. -Saben que si son muy pegadizo les resulte odiando, ¿no? -Guarda el celular, la luna le hacía una apariencia encantador. Su cabello negro echado a un lado, alborotado. Un pircing en sus labios. Sonriendo mirando a los demás al expresar su descontento.

-Callate, emo. -Solto guardando los elementos del rubio de ojos azules y entregárselos al dueño.

-¿Yo emo? -Solto una risita y movió los hombros-. No, claro que no. Solo soy más adaptable, a los gustos de mi señora.

-Pareces un loco.

-¿Loco? Todos acá lo estamos por ella. -Aclaro con una sonrisa.

...

-¿Qué? -Solto mirando los fusibles-. ¡Esos mocosos! -Murmuró maldiciones.

-Si, deberían ser eso... niños molestos... -Se auto convenció, claramente sabía quien fue el culpable. Ya que a lo lejos noto la pequeña reunión de unas personas hablando de ella. Trago, sus nervios aumentaban más y más, no estaba segura de estar en esa parte de atrás de la casa. Estaba estática, su teléfono bribro. Casi se le sale el alma.

"¿Esta sola?" La pequeña calma se esfumo total con ese mensaje, no sabía e hecho como, como esos malditos, esos acosadores habían conseguido su número. Pero ella solo obedecía indicaciones. "Mocosa" Miro el mensaje, otro entrante. No quería responder, ¿por qué tenía que hacer el trabajo sucio de ellos? Oh, verdad. Si no la mataban a ella y a su familia.

"Si, solo por favor déjame en paz" Texto y le dio enviar. Notando que al minuto le llego una imagen donde ella estaba de espaldas, volteo con cuidado.

Hay estaba él, estaba el inigualable hombre más fuerte de la humanidad, Levi Akerman.

¡Te felicito! Poco a poco tu forma de ser original va a llegar, los vas a amar a ellos. ¡La luz va regresar a sus vidas! ¿No te iras, cierto?

La ElegidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora