Este one shot fue escrito por Vee (vettelsvee ) hace un tiempo y es uno de mis favoritos, por lo que Vee me hizo el favor de prestármelo para que estuviera en este libro! Muchas gracias Vee por escribir algo tan lindo de mis niños🫶🏻
Ojalá se pasen por el perfil de Vee, y lean History que es uno de mis fanfics favoritos de esta plataforma🌟
Aclaración: este one shot no está dentro del universo de Long Lost!
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Si el anuncio del retiro de Sebastian le había dolido, la figura que había adoptado su novio con ella, sin motivo aparente, lo hacía aún más. No sabía qué se escondía tras el alemán por el que había sentido todas y cada una de las emociones que una persona podía experimentar, y eso a Ilsé Jerdó le preocupaba sobremanera.
La rubia se encontraba en la terraza de la casa de su padre, con sus piernas estiradas sobre una silla frente a ella y el sol dándole en la cara mientras veía las últimas noticias sobre Taylor Swift. A su lado, Hanna atendía a su bebé, que se encontraba entre sus brazos jugando con un pequeño peluche regalado por su hermana y que, sorprendentemente, se había convertido en su favorito. Sebastian apareció de la nada cargado con una bandeja repleta de aperitivos y bebidas varias, que dejó con cuidado sobre la mesa para, inmediatamente después, acariciar dulcemente la cabeza de las mujeres de su vida. El alemán se sentó al lado de su esposa, quedando frente a su hija mayor.
Por mucho que a la veinteañera le gustase visitar a su familia sin motivo alguno, la de hoy tenía una razón con nombre y apellidos: Mick Schumacher. Desde que el joven y ella decidieran, al fin, comenzar una relación sentimental, todo había sido un camino de rosas; sin embargo, desde hacía unas semanas el comportamiento del muchacho con Jerdó había cambiado radicalmente. Lo que solía ser un día a día lleno de risas, agradecimiento y apoyo, se había acabado convirtiendo en distancia y evasión, como si fueran universitarios que convivían durante el año escolar porque no tenían otra alternativa.
Antes de comenzar a hablar, Ilsé se echó un poco de limonada que había hecho Vettel horas antes con ella, y pegó un leve sorbo a pesar de estar realmente sedienta. Sentía nervios cuando hizo ademán de iniciar la conversación, pero las cálidas miradas que su padre y su madrastra le estaban dedicando le hicieron relajarse.
—Necesito compartir algo con vosotros —comenzó a hablar—, porque si no lo cuento a alguien siento que voy a acabar con todo por lo que he luchado todo este tiempo. Además, siento que sois los que más podéis ayudarme en este sentido —añadió.
El matrimonio se lanzó miradas curiosas, no sabiendo a lo que se refería la chica. Por la mente de Hanna pasó cualquier idea, mientras que el piloto de Aston Martin solo pudo pensar en la posibilidad de que su pequeña estuviese embarazada. Hanna pudo ver la mirada de pánico que reflejaba el rostro de su marido; se limitó a posar su mano libre sobre el muslo del alemán y a acariciarlo suavemente, tratando de relajarlo. No debían sacar conclusiones antes de tiempo, y eso era lo que parecía decirle su esposa en cuanto esta le dirigió una mirada a Sebastian.