Pareja: Chino y Shomy
Shomy esta roto, y Chino no es de los que arreglan cosas.
*ADVERTENCIA*
Autolesión.
Leer con discreción.
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Chino fue golpeado por el olor a sangre cuando abrió la puerta de su departamento compartido, en el que vivian la gran parte de sus amigos. Acababa de terminar de pelear con otro dibujo a un furro que le había pedido, no podía creer que hubiera aceptado hacer ese tipo de dibujos, cuando dijo que quería dedicarse a dibujar no se referia a esto. Pero tenía que conseguir plata de cualquier formapara poder quedarse en esa casa.
Se quitó sus zapatillas y frunció el ceño ante el olor a hierro, sabiendo ya de dónde venía.
La puerta del baño estaba cerrada esa vez, por lo que llamó dos veces con una delicadeza que pocos lo han visto.
"Shomy, ¿puedo pasar?"
No hubo respuesta a su pregunta, sabía que no la habría.
"Voy a entrar, ¿De acuerdo?"
La puerta se abrió silenciosamente sobre sus bisagras de metal y Chino dejó escapar un suspiro al verlo.
"Ay Shomy... ¿qué hiciste esta vez?"
Se agachó junto al hombre y examinó la gran herida que tenía en el muslo, que todavía sangraba abundantemente.
Cogió una toalla de la estantería metálica, la roja, y la presionó contra la herida. La sangre rápidamente se filtró a través de la tela y cubrió sus dedos.
"Al menos es sólo uno esta vez. Avril se va a molestar si ve esto..." Dijo antes de levantarse en busca del botiquín de primeros auxilios, usado en exceso últimamente.
Dejó el kit en su larga encimera después de sacarlo del cajón, Shomy lo miró con grandes ojos en blanco. Chino se inclinó y lo levantó sobre el mostrador, dándole un pequeño apretón reconfortante a su brazo. Agarro con cuidado unas vendas con un pote de pervinox para poder curar las nuevas heridas de su amigo. La mayoría trabajaba o estudiaba a tiempo completo, algunos recien llegaban muy tarde por la noche, como es el caso de Kirito o Avril, que estudian hasta la noche, o Lucho y Valen que llegan a la tarde noche debido a sus trabajos.
"Vamos a curarte. ¿Puedes hablar conmigo, querido?" Chino dejo las vendas para acunar las mejillas de Shomy, acariciando lentamente con su pulgar manchado de sangre la piel pálida, dejando una mancha roja en su lugar.
Cuando el pelinegro no respondió, se permitió suspirar de nuevo y luego presionó ligeramente sus labios contra la puntiaguda nariz de su amigo.
"Está bien cariño, te sentirás mejor en la mañana".
Intentó limpiarse la herida otra vez y luego empezó a curarlo suavemente.
"Ahí vamos", dijo Chino una vez que limpió la herida, la piel estaba toda roja debido a la sangre y a la rosacea del mismo corte.
Agarró el papel higienico, sacando un poco únicamente para limpiar las gotas restantes. Envolvió la herida con gasa y más vendajes. Se paró y luego dio un paso atrás.
"No dejes que lo vean, sabes como son Lucho y Avril... Fue profundo hoy, demasiado profundo..." Murmuró para sí mismo, esperando que su amigo estuviera demasiado lejos para escucharlo.
Luego salió del baño para preparar el dormitorio para dormir. Recoger ropa desechada, hacer la cama y esponjar las almohadas, encender la vela de vainilla favorita de Shomy y poner en la tele un video de YouTube. Recordó que a él disfrutó viendo videos de AuronPlay, recordando esa risa que no entendía como desaparecia tan rápido cuando todos se iban, menos él. Pasaban bastante tiempo juntos debido a que Shomy recibia una pensión bastante generosa de su padre biológico por lo que solo se dedicaba a estudiar por la mañana y de vez en cuando tener trabajos esporádicos, y como la asistencia a la facultad era opcional se la pasaba gran parte del día en la casa. Muchas veces veían series juntos o incluso documentales, hace una semana habian visto un documental sobre animales, porque Chino necesitaba inspiración en cuanto anatomía. El día que lo vieron por primera vez, Chino bromeó diciendo que Shomy parecía una rana. Chino pasó el resto de la noche tratando de convencerlo de que no era un insulto, pero había terminado con muchos moretones por culpa de Camila que justo los había visitado. Luego de disculparse y aceptar sus disculpas, le pidió permiso para dormir en su cama. Esa noche durmieron juntos abrazados.
