Capitulo I

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Ya es de noche otra vez y en mi mente solo repite una y mil veces la voz de ella, cuánto extraño escuchar su voz antes de irme a dormir y al despertar, pasar a su cuarto y darle los buenos días o las buenas noches, preguntarle cómo se siente, si quiere comer, extraño absolutamente todo de ella. Nunca imaginé que extrañaría hasta sus regaños, siempre me regañaba porque llegaba tarde a todos lados, me regañaba porque no quería comer, me regañaba porque me amaba y quería lo mejor para mi.

Desde pequeño uno sabe que las personas no son para siempre, pero cuando llega el momento de despedirse duele tanto. Se que ahora estás mejor pero, te necesito aquí conmigo, necesito tus abrazos y que me digas que todo está bien, que el dolor se hará llevadero, que no es fácil pero que estás aquí para escucharme.

Necesito tus consejos, tus regaños, te necesito a ti... Dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, pero yo si sabía lo que tenía y perderlo me partió el corazón en mil pedazos. Me dicen tantas cosas al día y realmente lo único que quiero es escucharte a ti, eras mi luz y sin ti mi mundo se volvió gris, ya no hay arcoiris que alumbre mis días lluviosos, ya no hay una luna que alumbre mis noches, ya no estás tu y eso me duele, me duele tanto.

Ya son 21 días sin ti.

ಥ⁠_⁠ಥ

No vean esto tanto como un libro, es más como un diario personal. Trataré de adaptarlo a un libro, pero denme tiempo de sanar...

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⏰ Última actualización: May 01 ⏰

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