Ragnaforuldr

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Fragmento del Völuspá negra:

“De las tierras rotas vinieron,
enemigos sin bandera, sin dios, sin nombre.
Él los unió no con oro,
sino con odio.
Y bajo un cielo sin runas,
el ejército del fin dio su primer paso.”

---

El fuego de Izuku no solo arrasó con el Distrito 17.

Se extendió como rumor, como eco, como profecía no escrita.

Y a medida que ese eco viajaba por los Nueve Mundos, encontró oídos… hambrientos de rebelión.

(...)

Svartálfheim — el Reino de los Elfos Oscuros.

Bajo la tierra, donde la luz nunca llega, los dökkálfar vivían como esclavos artesanos de los aesir, forjando armas que jamás usarían.

Allí, Izuku apareció: silente, frío. Cómo una tormenta sin truenos.

Solo con Gjallarbrodyr apoyada al hombro y una verdad en los labios:

-¿Les place construir cadenas para los que los encadenan?-

Silencio.

Luego un susurro.

Y finalmente, el martillo más viejo fue soltado.

Thrennir, herrero ciego desde el primer Ragnarok, fue el primero en hablar.

-No quiero libertad. Quiero venganza-

Los elfos oscuros se unieron esa noche.
Y comenzaron a forjar no para los dioses… sino para el asesino de uno.

(...)

Jötunheim — la tierra de los gigantes.

Allí donde las montañas tienen nombre y memoria, los Jotuns vivían dispersos, humillados tras siglos de guerras perdidas.

Izuku no los convenció.

Los desafió.

Entró en el círculo sagrado de Grull-Marn, un coloso que usaba huesos como bastón.

Y le dijo:

-Si no puedes matarme, lucharás conmigo-

La batalla duró tres golpes.

El primero destrozó una montaña.

El segundo hizo temblar el río eterno.

El tercero… fue de Izuku.

Grull-Marn sangró y rió.

-Nunca seguí a nadie- Acto seguido se arrodilló, todo alrededor tembló, pero Izuku miró sin luz, sin expresión, sólo vacío -Pero tú no caminas, tú ardes. Y yo tengo frío-

(...)

Midgard - Zona Marginal.

Olvidados incluso por los mapas de los dioses, vivían humanos que los aesir dieron por muertos.

Allí, Izuku no habló.

Solo dejó el cadáver de una valquiria a los pies de una aldea.

Y los ancianos supieron: No era salvador.

Era castigo.

Y eso bastaba.

-Si vamos a morir… que sea gritándole a un dios con sangre en la boca-

(...)

La unión.

El círculo de piedra se alzó en un valle entre mundos.

Y en él, por primera vez desde la primera guerra celestial… Se sentaron un elfo oscuro, un jotun, un humano… Y un fuego.

Izuku no pidió lealtad.

Solo odio con dirección.

Y en la roca, tallaron un símbolo: no runa, no escudo…

Sino una lanza cruzada con una lágrima.

El símbolo del Ragnafǫruldr.

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⏰ Última actualización: May 22, 2025 ⏰

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