2023
¿Quién ha dicho que el matrimonio es sencillo?
Por supuesto que no lo es, a veces es una mezcla infinita de emociones, y también de muchas cosas que no siempre puedes controlar.
Por ejemplo; El tiempo.
Jennie podía ser considerada una mujer muy tranquila y pacífica, pero si una cosa le molestaba por completo, era que su casa estuviera hecha un desastre, había aprendido a soportar el "desorden", sin embargo, aún era un poco... complicado.
Recogió el par de zapatos rosados que estaban tirados junto a la cama de Kuma, y caminó hasta la cocina, desde donde estaba ya podía oler ese característico olor a muffins de chocolate.
Pero se detuvo antes de dar vuelta, esa imagen frente a ella era digna de presenciar.
—Sue, dije que te pusieras tus zapatos. —Esa voz tan relajada de su esposa se escuchó hasta las escaleras. —¿En dónde están?
—¡No puedo encontrarlos! Creo que Dalgom se los comió. —La niña pequeña frunció los labios, degustando ese increíble pedazo de pan.
Jisoo solo río de la carita de su hija y regresó al desayuno. Después buscarán los dichosos zapatos, había tiempo suficiente.
—Nadie se los comió. —Jennie levantó el par de zapatos frente a su hija —Los dejaste tirados otra vez, Sue. Sabes que los zapatos tienen un lugar asignado, ¿Cierto?
—Umh... —Sue ni siquiera la miraba, parecía estar encerrada en su propio mundo llamado: Muffins de chocolate.
Jisoo dejó por un momento lo que estaba haciendo, y fue hasta Jennie. Lo que para ella no significaba un mínimo problema, a veces para Jennie era muy grave, incluso si solo eran un par de zapatos perdidos.
—Buenos días, señorita gruñona —besó delicadamente los labios curvados de Jennie. —¿Cómo estuvo tu ducha?
Jennie suspiró, y prestó toda su atención a la mujer frente a ella. No podía negarlo, Jisoo era el sueño perfecto de cualquier persona consciente.
—Uhm. —Se encogió de hombros, con una pequeña sonrisa, respondiendo exactamente de la misma manera que Sue, casi como una burla. Jisoo lo captó, por supuesto.
—Dios, eres igual a ella. Solo que más grande —Puso los ojos en blanco, sin borrar su sonrisa, y fue hasta el horno para sacar el resto de los muffins.
—Sabes bien que eso no es cierto. Sue es igualita a ti. Yo no pierdo mis zapatos y acusó al perro de robarlos. —Señaló.
Sue pareció entender que hablaban de ella, así que miró a Jennie con sus ojos curiosos muy abiertos.
Jennie se inclinó frente a la silla en donde la pequeña se encontraba sentada, y comenzó a ponerle los zapatos. Lo cual, no estaba del todo de acuerdo, porque según los libros de maternidad que tanto leyó antes de la llegada de Sue, la niña ya tenía la edad suficiente para poder ponerse los zapatos sola.
—Mami, estos no me gustan —Señaló con su dedito llenó de chocolate hacía los zapatos. —Quiero los azules.
—No, Sue. Los azules no combinan con la ropa que estás usando. —Se puso de pie, sacando un pañuelo de papel para limpiar a su hija.
—Pero a mi me gustan, y... —Sue se vió interrumpida con el trozo de papel en su rostro.
Jennie comenzó a limpiar desde sus mejillas hasta la comisura de su boca, el chocolate parecía estar por todos lados.
—Jendeuk... deja que desayuné, después la limpiamos. —Jisoo le quitó suavemente el papel de sus manos.
Y después colocó otro muffin frente a la niña. Y unos cuantos más al centro, por lo que Jennie supuso que esos eran para ellas.
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LA CANDIDATA- Chaelisa/Jensoo (En Pausa)
FanfictionSi de verdad me amarás, si tan solo confiaras un poco en mí, si tus miedos desaparecieran, si tan solo lo intentaras... Un par de palabras serían suficientes para solucionarlo todo. ... Historia escrita en conjunto con @CloeHeaven
