06

71 16 1
                                        

Después del alboroto en la biblioteca y de qué Taehyung hubiera experimentado por primera vez eso, era hora que Yoongi también cumpliera su promesa y hacer algo que nunca hubiera hecho

Visitar la tienda Gucci...

—¿En verdad me harás entrar ahí? —preguntó Yoongi, sin poder evitar sentirse fuera de lugar al ver los brillantes escaparates.

—Así es hyung, y te gustara— respondió firme, Yoongi sonrió no muy seguro todavía

Entraron, y el contraste fue casi abrumador para Yoongi. Luces cálidas, perfumes caros en el aire, prendas que probablemente costaban lo que él ganaba en un mes. Pero Taehyung se movía con tanta naturalidad que era como si ese lugar fuera una extensión de su alma.

—Mira esto, ¿No son bonitas?— preguntó Taehyung observando atraves del cristal las hermosas perlas— Dicen que son para ancianas, pero yo las amo ¿Crees que me vería bonito con ellas hyung?

La sonrisa de Taehyung mostraba tanta ilusión y anhelo, y Yoongi solo lo miraba pensando en como podía dudar de algo que para él era tan obvio

—Te verías hermoso Taehyung — respondió sin más

El menor suspiró, en el fondo el también parecía saberlo.

—Solo espero comenzar a usarlas desde ya... solo algún día....

El anhelo en la voz de Taehyung hizo que el pecho de Yoongi doliera un poco, era como sí el menor sufriera tan profundamente por el hecho de no poder tener algo tan simple.

Como si el mundo le negara incluso los pequeños sueños.

Yoongi lo miró en silencio. Era solo un collar de perlas, sí, pero en los ojos de Taehyung parecía encerrar algo mucho más grande, esperaba algún día conocer la razón.

—Quiero comprarte algo —dijo el mayor

Taehyung se sorprendió y negó de inmediato

—No tienes porque hyung, yo... no... no gastes tu dinero en mi.— pidió

—Será algo sencillo, después de todo no llevo mucho dinero conmigo, solo quiero que tengas un pequeño recuerdo de este día... algo de aquí... de Gucci

El castaño lo miró con dulzura, como si no pudiera entender del todo cómo alguien podía ser tan tierno con él sin esperar nada a cambio.

—Disculpe —dijo Yoongi al acercarse a un empleado tras el mostrador—, ¿Qué puedo comprar con once mil wones?

El hombre alzó una ceja, esperando que fuera una broma. Pero al ver que no lo era, se aclaró la garganta, visiblemente incómodo.

—Bueno, joven... somos una tienda bastante exclusiva. Con esa cantidad, lo único que podría adquirir es nuestro servicio de grabado.

Yoongi sonrió.

—¿En serio?

Y casi sin pensarlo, llevó la mano a su dedo medio. Ahí descansaba un anillo de plata, gastado por los años pero lleno de significado, era el anillo que había pertenecido a su abuela.

—Quisiera grabar algo en este anillo —dijo, entregándoselo con cuidado al empleado

—¿Qué desea que diga? —preguntó el hombre, ahora más curioso que ofendido

Yoongi se volvió hacia Taehyung, que lo miraba intrigado. Su sonrisa se hizo más suave y tímida ante el gesto.

—"Gucci", por favor —respondió.

El empleado asintió y desapareció unos minutos con el anillo.

Taehyung lo observaba en silencio, pero sus ojos hablaban mucho. Cuando al fin habló, su voz fue casi un susurro.

Breakfast At Gucci's || Yoontae ||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora