Hongjoong entendía las pequeñas señales. Las risas de Mingi no eran tan fuertes como solían ser, sus ojos ya no brillaban con la misma energía. Aunque siempre intentaba mantenerse en pie, con una sonrisa que parecía decir "todo está bien", Hongjoong sabía que había algo más detrás, o no lo había, solo era su cabeza arremolinando en recuerdos vagos.
Era una tarde tranquila, el ambiente estaba cómodo en la habitación ambos, pero el silencio entre ellos era denso. Hongjoong levantó la vista en más de una ocasión desde su escritorio , sintiendo el tirón en su pecho al ver a Mingi con la mirada perdida, aunque de vez en cuando intentaba sonreír como si nada.
—Mingi, ¿todo bien? —preguntó Hongjoong con suavidad y discreción
Mingi tardó unos segundos en reaccionar, y cuando lo hizo, su sonrisa apareció casi de manera automática, forzada. Era la misma sonrisa que había visto en los últimos días.
—Claro, ¿por qué no lo estaría? —respondió, pero su voz no tenía el entusiasmo de antes.
Hongjoong no se dejó convencer. Dejó a un lado lo que estaba haciendo y se sentó junto a Mingi en el suelo. El peso de la preocupación estaba presente, pero no quería hacer sentir a Mingi acorralado.
—Mingi... no tienes que fingir conmigo —murmuró, colocando suavemente una mano sobre el hombro
Mingi se quedó en silencio, su sonrisa tambaleándose por un instante. Bajó la mirada, jugueteando nerviosamente con los dedos. Hongjoong vio cómo su pecho subía y bajaba en un suspiro pesado, como si estuviera intentando contener algo. Finalmente, Mingi dejó caer la cabeza hacia adelante, sus hombros encorvándose ligeramente, y soltó una risa breve y sin humor.
—Es... tonto, ¿no? —susurró—. No quiero que me veas así todo el tiempo, Hongjoong.
Hongjoong no respondió de inmediato. Sabía que forzar a Mingi a hablar podría hacer que se cerrara aún más, pero tampoco podía dejarlo seguir ocultándose tras esa sonrisa quebradiza.
—No es tonto, Mingi —dijo con calma—. A veces solo... necesitamos sentirnos mal, y está bien. No tienes que avergonzarte de eso.
Mingi levantó un poco la cabeza, pero no lo suficiente como para mirar a Hongjoong directamente. Apretó las manos sobre sus rodillas y suspiró de nuevo, más profundo esta vez.
—Sé que siempre estoy... así —Mingi hizo un gesto vago con la mano, señalando su rostro—, sonriendo y todo eso. Pero, no sé... hay días que simplemente no puedo.
Hongjoong permaneció en silencio, dándole espacio para que continuara. Mingi parecía luchar con las palabras, como si le costara admitir lo que realmente estaba pasando.
—Es vergonzoso, ¿sabes?, el sentirse así. No quiero que me veas...—dijo, con una sonrisa amarga—. Siempre soy el que está bien, ¿no?
La confesión cayó pesada en el aire, y Hongjoong sintió un nudo en la garganta al ver la lucha interna. Estaba claro que Mingi no quería mostrarse vulnerable, pero, parecía que descuidaba los intentos de permanecer tranquilo
—No tienes que ser el fuerte todo el tiempo —murmuró Hongjoong, su voz suave pero firme—. Y entiendo que los que ha sucedido ha sido pesado, por eso no quiero que te sientas así conmigo.
Mingi finalmente levantó la vista, sus ojos, normalmente llenos de energía y vida, estaban cansados, opacos. Se veía derrotado, y Hongjoong pudo ver el peso de todo lo que había estado cargando a pesar de que ha hablado lo necesario.
—Solo... no quiero que me veas así—repitió Mingi en un susurro, bajando la mirada una vez más, como si tuviera miedo de ser juzgado.
Pero Hongjoong, conmovido por la sinceridad de él, se acercó más y lo rodeó con un brazo, tirándolo suavemente hacia sí en un abrazo firme pero reconfortante.
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Take Care, Angel | Minjoong
Fanfiction➤ 𝙏𝙖𝙠𝙚 𝘾𝙖𝙧𝙚, 𝘼𝙣𝙜𝙚𝙡 A Hongjoong le habían cambiado de habitación en el internado en ese nuevo año escolar, nunca interactuó con el chico que era su compañero, dividieron la habitación y todo iba bien. Hongjoong se sumía en su escritorio...
