En un lado de la balanza yace lo prohibido, el peligro, tan hipnótico.
En el otro, se encuentra lo que es correcto, la felicidad, tan maravilloso.
Donde un par de hermanas deben hacer su propia elección, buscar un camino y no perderse a ellas mismas...
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Welcome Forks
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Los sueños admiten múltiples interpretaciones: psicológica, bíblica, científica, entre otras. Antiguas culturas, por ejemplo, los concebían como mensajes divinos. Sin importar si eran placenteros o aterradores, estas culturas les atribuían un carácter premonitorio.
La complejidad radica en descifrar sus significados, especialmente en el caso de sueños que compartían el subconsciente de un par de hermanas.
La habitación de las mellizas Swan, cálida e iluminada únicamente por la luz estelar, servía de refugio. Dos camas individuales, dispuestas a cada lado del cuarto, las mantenían a pocos pasos de distancia, haciéndoles imposible ignorarse mutuamente.
Ambas hermanas se encontraban dormidas, inmersas en sus sueños. Una de ellas se agitaba entre las cálidas mantas, asustada y confusa inconscientemente.
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Extraviada en medio de un bosque nocturno, avanzaba con cautela. Se aproximaban pasos, no humanos. La persecución era evidente. Una silueta marrón, apenas discernible bajo la tenue luz lunar, pasó a su lado, deteniéndose justo ante unos brazos que la expulsaron bruscamente del oscuro bosque.
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Una cabellera castaña era bañada por la cálida luz del sol, mientras la figura disfrutaba de la tranquilidad que el lugar irradiaba. Con delicadeza, trasplantaba un pequeño cactus a una maceta que cabía en la palma de su mano, albergando la esperanza de llevar consigo una parte de su hogar. De repente, un resplandor irreal capturó su atención: la espalda de un hombre brillaba con la intensidad de diamantes bajo el sol.
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Los gritos de la mujer apresurada resonaron por toda la casa, llamando con urgencia a sus hijas, quienes emergieron de su habitación con notable parsimonia. Adhara, quien portaba una funda de guitarra y un trozo de manzana, esbozó una sonrisa burlona hacia la castaña que la había precedido.