La luna y la brisa fresca de la noche acompañaban a Meguru. Habían pasado unas semanas desde que él había llegado y, aunque estaba feliz, sentía que algo le faltaba para tener la felicidad completa. Oficialmente, se cumplirían casi seis años desde su matrimonio fallido con Isagi.
Habían pasado algunos días desde que se reencontraron en aquel café, y aún recordaba la regañina de su madre por "abandonar" a su padrastro Lavinho. Había pensado en Isagi después de esa cita, o mejor dicho, reencuentro, que sintió como los viejos tiempos... cuando aún era un adolescente, antes de descubrir que estaba enamorado del ojiazul, y él de él.
Pero después de lo que pasó con Hanna, por más que quisiera a Isagi, no podía volver a confiar en sus sentimientos. Lo había perdonado, y él le agradeció que dejaran el pasado atrás, pero aun así, Meguru sentía que su corazón ya no estaba completo como cuando eran novios y recién casados.
Bachira amaba los días de verano. Fue en esa estación que conoció a Isagi, que le pidió ser su novio, que le propuso matrimonio... y que también le pidió el divorcio, rompiendo todo.
Se preguntaba si, como decía su madre, era cierto que a veces, cuando menos lo esperas, aparece alguien o algo para mejorar tus días. Viajando por el mundo, aprendió que Isagi no era la fuente de su felicidad. Recordaba los días en los que se aferraba a él... al principio fue difícil soltarlo, pero si quería amar de nuevo, tenía que dejar ir todo lo relacionado con ese matrimonio fallido. No se arrepentía: había amado con todo su corazón e hizo lo posible por salvar su relación.
En realidad, no se aferraba a Isagi... se aferraba a los momentos que vivieron juntos. ¿Cómo podrían culparlo? Habían pasado trece años juntos.
Aún recordaba las palabras de Reo, aquel día antes de irse a recorrer el mundo:
"Tu felicidad no es Isagi. Cuando dejes de aferrarte a esos recuerdos, encontrarás el verdadero amor."
Meguru se preguntaba si aún había amor para él. Después de todo, tenía treinta y cinco años. No es como si alguien quisiera conocerlo o si tuviera muchas oportunidades. Tal vez debía resignarse, volver a España, abrir un pequeño consultorio y concentrarse en sí mismo. Aunque una parte de él no quería admitirlo, tenía miedo de volver a amar.
El reencuentro con Isagi le dejó algo claro: ya no sentía lo mismo. Su corazón no saltaba al ver esos ojos azules. Tal vez solo había sido ilusión. Después de la cita, ya no sentía nada. Isagi no se lo reclamó, aunque su tono herido lo delató cuando Meguru mencionó haber firmado los papeles. Lo que más le sorprendió fue que Isagi había terminado con Hanna y le confesó que lo había elegido a él.
Para su yo de años atrás, esa habría sido la frase más esperada... pero su corazón no reaccionó.
Se despidió de Isagi unos minutos después, con un café en la mano. Él parecía alegre y vivaz; para Meguru, solo había sido un buen momento. No quería jugar con él. Guardó en su abrigo el papel que le había entregado Isagi con la frase.
"¿Puedes volverme a dar una oportunidad?"
Cuando se fue, perdió contacto con varias personas, entre ellas Kurono y su esposo, que habían adoptado un bebé. Hyoma continuaba su carrera en el extranjero, y quien más le rondaba la mente era su paciente favorita... y aquel padre soltero que lo había ayudado sin juzgarlo.
Su teléfono sonó, sacándolo de sus pensamientos. Era Reo.
-Dime que no es cierto -fue lo primero que escuchó-. Dime que no es cierto que tuviste una cita con el idiota de Isagi Yoichi.
Un escalofrío le recorrió el cuerpo.
-No... no lo hice -dijo, con cierta duda-. ¿Quién te dijo esa mentira? Lo voy a matar.
-Yo te vi, Meguru. ¿Por qué eres tan tonto? ¿No te bastó lo que pasaste a su lado?
-Reoichi, ya hablamos de esto. No me arrepiento de lo que viví con Isagi, pero... tienes razón. Fui a verlo, y me di cuenta de algo.
-Fuiste para aclarar las cosas y seguir en contacto, aunque sea como amigos, ¿verdad?
-Me conoces demasiado bien -rió Meguru.
De pronto, sintió unos bracitos rodear sus piernas y escuchó una voz dulce que lo llamaba por un apodo que no oía hace cinco años.
-¿Tío Megu?
-¿Hina? -soltó una suave risa y la abrazó-. Mi paciente favorita.
Antes de poder decir más, una voz grave interrumpió. Al voltear, Meguru vio a Kunigami Rensuke, un poco agitado por correr detrás de su hija, con el cabello despeinado y los ojos abiertos, brillantes.
-¿Meguru? -preguntó, como si temiera que fuera un sueño.
-Hola, Rensuke. Te han sentado bien los años -sonrió Meguru.
-Tú sigues viéndote hermoso, como hace cinco años -dijo Kunigami, provocando que el ojimiel se sonrojara.
Tras ponerse al día, intercambiaron números y, antes de separarse, Meguru le preguntó tímidamente:
-¿Aún sigue en pie tu invitación?
-Siempre ha estado en pie, Meguru -respondió el pelinaranja con una sonrisa suave-. Será un gusto ser tu acompañante ese día.
•••••••
El verano llegó más rápido de lo esperado. Cuatro meses después de aquella cita, Meguru y Kunigami estaban oficialmente juntos. El pelinaranja ya no podía esperar más, quería proponerle matrimonio.
En el mismo parque donde se reencontraron, preparó un picnic sencillo pero cuidado. Cuando Meguru llegó, acompañado de Hina y con una venda en los ojos, no pudo evitar sonreír al verla quitársela para mostrarle la sorpresa.
-¿Te casarías conmigo? -preguntó Rensuke, nervioso.
-Sí -respondió Meguru, abrazándolo y llenándolo de besos.
Entre risas, Kunigami le mostró unos papeles de adopción.
-Hina siempre quiso un hermano. Creo que estamos listos para adoptar después del matrimonio.
Meguru, con lágrimas en los ojos, lo abrazó junto a la niña.
-Te amo... soy afortunado de tenerlos.
-Yo soy el afortunado, Meguru...
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Isagi por su parte, nunca volvió a buscar a nadie,Tal vez por orgullo, tal vez por miedo... pero con el tiempo se dio cuenta de que había dejado ir al único hombre que lo amó de verdad. Lo que en su momento creyó que podría recuperar, se desvaneció. Terminó solo, con sus recuerdos, viendo desde lejos cómo Meguru era feliz sin él.
gracias por leer (esto no es el final,es un extra que hice por algunos lo pidieron,si gustan pueden quedarse con el epilogo)
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Apego(adaptacion)
Fanfiction― ¿Qué es esto Isagi? ― Una carta de divorcio. Lo siento, Bachira. Pero ya no te amo. CREDITOS A : Autora original: Capitana momo
