Ella le quiere como nadie,
Y él,
Al parecer,
Quiere permanecer en otra piel.
Ella llora cada noche,
Ya no sabe qué hacer,
Y delirando se promete,
Que ya llorará él.
Baila bajo la lluvia,
Se acerca en el barullo,
A ese chico tan suyo,
Que no le quiere pertenecer.
Y así continúa su vida,
Viendo caer lágrimas de lluvia por su ventana,
Reprimiendo los celos,
En horas calladas.
¡Ay! cuándo acabará tu pena,
Cuándo saldrá el sol,
Y terminará esta condena,
Que inunda tu interior.
