Capitulo 19

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Capítulo 19 : tension en las nubes

Hallie:

Pasaron dos días , dos enteros largos y soleados días en los que se podía decir que Max y yo fuimos nosotros , bueno , aunque no exactamente nosotros.

Ayer por la tarde quedamos con nuestros amigos para celebrar el cumpleaños de Kat en su casa , y fue una velada bueno , similar a la fiesta que Aiden montó en la suya , pero esta vez no hubo alcohol ni ningún tipo de accidente , Kat era una chica más tranquila , decidió poner una peli con palomitas y luego montar un Karaoke que me recordó completamente a mi infancia , eran canciones todas de series que todos nosotros habíamos visto de Nikelodeon o Disney

Al finalizar la noche , me quedé un rato con Kat a solas mientras yo estaba en mis pensamientos y ella contestaba a todas las felicitaciones que le habían enviado

-Hal , ¿todo bien?-pregunto de repente guardándose el móvil en el bordillo

Estaba preparada para asentir , pero algo me dijo que era mejor que fuera sincera

-Si , es solo que es por Max , últimamente estamos algo ... no lo sé raros-dije mientras miraba fijamente al techo

Kat me puso una mano en el hombro

-Si te sirve de algo todos lo hemos notado , se os ve no sé distantes , ¿habéis tenido alguna discursion o algo raro?-pregunto

Negué con la cabeza

-No lo sé Kat , es simplemente una tensión entre nosotros , hay cosas ... bueno sentimientos que yo no me atrevo a decir...

-Te gusta Max-concluyó Kat

Asentí algo insegura

-Sigo sin entender el problema Hal , estoy completamente segura de que también le gustas a él , a si que ¿porque no lo habláis y ya?

-Tal vez cuando sea el momento adecuado-la respondí

Ella me abrazó

***

Hoy fuimos a un pequeño centro comercial que se encontraba un poco a las afueras , Una de esas cosas tontas que se sienten como un ritual en nuestra rutina de vivir juntos.
Peleamos por cereales, como siempre. Él dijo que los míos eran de "abuela de 90 años" y yo le lancé una bolsa de arroz.
Todo igual.
Pero cuando le sonreí con la bolsa aún en la mano, su expresión cambió un segundo. Se le notó en los ojos. Como si le costara sostenerme la mirada.

Y eso fue suficiente para tener mariposas en el estómago durante el resto del día.

Ahora estamos de nuevo en casa.
La cena fue tranquila.
La televisión está puesta, pero ninguno de los dos está prestando atención. Yo me acurruqué en el sofá, con los pies en su regazo. Él tiene la mano descansando justo encima de mi tobillo, distraído, dibujando círculos lentos sobre mi piel con el pulgar.

No hablamos.
No hace falta.

El calor de su mano, la cadencia de su respiración, el sonido suave de la televisión al fondo... todo eso llena el espacio como si fuera una conversación entera.

—¿Estás bien? —me pregunta de repente, con la voz baja.

Lo miro. Me cuesta un segundo responder.

—Sí. ¿Y tú?

Asiente. Pero no dice nada más.
Parece que quiere. Que está a punto.

Pero entonces desvía la mirada y dice:

—Mañana podríamos ir a la playa. Hay luna llena. Te gusta la luna llena.

Sonrío, porque tiene razón. Me encanta.
Pero también porque sé que, aunque no diga lo que realmente quiere decir... está buscando maneras de quedarse cerca.
De seguir construyendo este "nosotros" que está creciendo entre las grietas de todo lo que todavía no decimos.

Y eso, por ahora, me basta.

—Me encantaría —respondo.

Y su sonrisa, tranquila y genuina, me dice que él también lo necesitaba

Before youDonde viven las historias. Descúbrelo ahora